“La misma condena por robar que por asesinar”

Entrevista a Julieta Riquelme, hermana de Jonathan Herrera -víctima del gatillo fácil- e integrante de la Multisectorial Contra La Violencia Institucional en Rosario, en el marco del Especial: ¿Quién defiende a lxs defensorxs.

Por Redaccion Marcha

Detrás de cada bala asesina, hay una historia de vida arrebatada, la de Jonathan Herrera es una de ellas. Nos gustaría, antes que nada, saber quien fue Jonathan.

Jonathan era un ser increíble, un compañerazo,  una persona muy atenta y sobre todo muy solidaria. Conoció de cerca la necesidad, y ante eso, siempre daba una mano para quienes estaban pasando alguna situación, si él podía ayudar lo hacía más allá de que no tenía recursos.

Siempre de buen humor, siempre haciéndonos reír,  siempre buscando solucionar problemas, siempre mediando, un compañero realmente valiosísimo en todo sentido respetuoso, muy respetuoso.

Así como hay una historia de vida, también hay sueños y proyectos que se pierden. ¿Cuáles eran los de Jonathan?

Su sueño siempre fue o cantar, porque le encantaba y aunque cantaba muy feo el decía que lo hacía hermoso y que podía vivir de eso tranquilamente, o jugar al fútbol que también decía que era muy bueno y qué podía llegar a jugar en la primera de algún Club.

A Jonathan le gustaba mucho jugar el fútbol, fanático de River. También le gustaba muchísimo la música. Wisin y Yandel, Dj Tiesto, eran sus favoritos. Soñaba con tener un buen trabajo que le permitiese no solamente salir adelante a él, sino a su familia. Con Jonathan somos nueve hermanos, y obviamente carecíamos de un montón de cosas. Por eso el soñaba con poder estudiar, de hecho terminó su secundaria y soñaba seguir una carrera. Se había anotado para ser radiologo.

Pero su sueño siempre fue jugar al fútbol, poder estar en algún club jugando y viviendo de eso, lo cierto es que no le podía dedicar mucho tiempo a ese sueño porque estudiaba y trabajaba con nosotres en nuestra casa para poder subsistir. Le gustaba pasar mucho tiempo con su familia, con sus primos y amigues. También yendo al parque a jugar a la pelota había sido papá hacia poquitos meses. Su hijo se llama Ciro.

¿Que pasó el 4 de Enero del 2015? ¿Cómo intervinieron las fuerzas de seguridad ese día?

Jonathan fue fusilado el 4 de Enero del 2015 por dos fuerzas policiales distintas, el comando radioeléctrico y la policía de acción táctica. Jonathan se encontraba en la puerta de su casa lavando su auto, cuando a pocas cuadras comienza una persecución a un chico que supuestamente había robado una juguetería.

Todo en una misma secuencia. Este chico pasa por dónde estaba Jonathan, él al ver todo ese movimiento atina a esconderse detrás de un árbol de muy delgada contextura, ponerse en cuclillas con las manos en la nuca y en esa misma secuencia el comando radio eléctrico comienza a disparar contra este pibe.

Y llega un colectivo de línea 133 de acá de la ciudad de Rosario que traslada más de 30 policías de la acción táctica, que venían ese dia de cubrir el Dakar, obligan al chofer a detener la marcha sin mediar palabras, sin decir nada, sin poner la voz en alto. Bajan del colectivo y empiezan a disparar contra Jonathan. Más de 30 policías actuaron ese día, más de 50 disparos realizaron contra  Jonathan, lo fusilaron.

¿Qué implico la lucha por justicia? ¿Y cómo se encuentra hoy ese reclamo?

La familia y amigues de Jonathan encaramos una larga lucha para detener a los asesinos de Johnny, para obtener justicia y empezamos así a tomar las calles en reclamo justamente de esto. Fue así como después de tanta lucha, de pasar distintos procesos, se suma que la familia ha sido expulsada del barrio amenazada de muerte por la narco-policía, cuando nos negamos a cerrar en juicios abreviados con condenas mínimas para los responsables del fusilamiento de Jhonny, llegamos a un juicio oral y público.

Y un 6 de abril -en el primer paro contra el anterior gobierno- nos dan la sentencia, y la respuesta de los jueces para semejante fusilamientos fue de condenar solamente a cinco policías que fueron sentados en el banquillo de los acusados, a una policía que estaba acusada de dispararle en la cabeza a mi hermano lo absolvieron por falta de pruebas en su contra, a la persona que le disparó a Jonathan y qué la bala entró en su muslo y que atravesó toda su arteria hipogastrica y le causó la muerte, junto con el disparo en la cabeza, le dieron solamente 6 años y 8 meses de prisión. Y a tres policías más que estaban acusados por tentativa de homicidio lo acusaron solamente por abuso de su arma en carácter de su función y la condena fue de 3 años y 8 meses.

Hoy al día de la fecha están todos libres los asesinos de mi hermano, y contar que para nosotros no es un dato menor, el pibe que ese dia estaba supuestamente robando la juguetería, no solamente se llevó tres disparos y múltiples paliza por parte de la policía, y que al día de hoy se encuentra detenido todavía le dieron una condena de 6 años y 8 meses también de prisión, la misma condena por robar que por asesinar.