La música que no olvida

Crédito: Adrián Cassano

En el marco del Día Nacional por la Memoria y la Justicia, Pampa Yakuza brindó un show enérgico y con mucha nostalgia el sábado 24 en Groove. A 36 años del comienzo de la dictadura militar, Hernán Saravia, líder del grupo, portó una remera de HIJOS y reivindicó la lucha de las organizaciones de derechos humanos, ante un público lleno de jóvenes de menos de 20 años.

 

Con casi diez años de carrera, luego de cuatro discos editados en estudio y uno en vivo, Pampa Yakuza es un grupo con experiencia arriba del escenario y que maneja como pocos los momentos para crear el clima que buscan. Eso fue precisamente lo que hicieron en la noche del sábado, con un show que tuvo de todo

No fue una noche como otras. El aire se respiraba distinto. Los cientos de jóvenes que colmaron Groove lo percibían desde poco antes de comenzar el recital. Luego de escuchar a Dr. Brown y Viejo Farol como teloneros, y a la espera de la banda principal, el grito que iniciaron unos pocos se hizo carne en todos: “Hay que saltar, hay que saltar, el que no salta, es militar”. Con esta previa salieron al escenario los nueve integrantes de Pampa.

El primer tema que sonó fue del último disco, Singularmente, que la banda presenta desde mitad del año pasado. “Hoy es ahora” le dio un arranque con todo a la fiesta yakuzera en el boliche de la Avenida Santa Fe al 4300, en la Capital Federal.

Luego llegaron tres temas pegados: “Tóxico, próximo”, “El sol de los pobres” y “El paisano del adoquín”, en lo que fue una muestra clara de la mixtura y la fusión de estilos de Pampa, desde el rock hasta el folclore.

“Cuánta oferta que hay, cuántas bandas de afuera que vienen y ustedes están acá”, agradeció Hernán, luego del primer saludo de la noche, en una breve pausa tras el comienzo del show.  Luego agregó que esa misma noche había marchas y actos en todo el país y en la Plaza de Mayo por los 36 años del inicio de la Dictadura Militar, y que la idea del recital de Pampa era no dejar pasar como si nada una fecha tan importante para la historia argentina. Por eso, anticipó que el recital sería una mezcla de música, alegría, recuerdos y reflexión.

En ese sentido, llegó el primer momento emotivo con una versión reggae de “Muchacha ojos de papel”, del enorme y fallecido hace dos meses Luis Alberto Spinetta. “Gracias Flaco. Hoy, en el día de la Memoria, no nos olvidemos de los artistas”, señaló el líder de Pampa, que es acompañado por Federico “Yaku” Quiroga, como segunda voz y como parte de la energía constante que se descarga desde el escenario hacia el público.

Luego de varios temas de su último disco y algunos del segundo “Orilla” y el tercero “UnicoYSentido”, se vivió otro clima alto en el recital. Los primeros acordes de “Puede ser”, del álbum debut “Carnaval para tu desconsuelo”, hicieron estallar a los yakuzeros más viejos y a los más nuevos. “Maldita policía tirando a matar, maldita la justicia que oculta la verdad, política asesina, basura en sesión, robándose las migas de nuestra Nación”, canta Hernán, en una historia que surgió en los primeros meses del 2002, tras la rebelión popular de diciembre de 2001, que terminó con 39 muertos en todo el país.

Pegado a esto, Lucho Katz se calza el charango y canta “La memoria” de León Gieco. En un mix de canciones en alusión a la noche del 24 de marzo, luego suenan “Los Dinosaurios”, de Charly García y “Desapariciones”, de la versión de Fabulosos Cadillacs. Tras uno de los tramos más emotivos de la noche, Hernán vuelve a remarcar la lucha de las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo e HIJOS para transmitir lo que ocurrió en la dictadura militar de 1976, y destaca que la educación es la clave para no olvidar. Luego, hace ingresar a un ex miembro de la banda, que invitó a luchar junto a los docentes de la Ciudad de Buenos Aires por el cierre de cursos de grado que está realizando el Jefe de Gobierno porteño Mauricio Macri. “Si nos sacan la educación nos sacan el futuro”, tiró y se despidió para dejar lugar a la música otra vez.

El tramo final arrancó con “Dónde amarrará la historia” y “Hagamos uno”, clásicos yakuzeros de los primeros tiempos. Luego siguieron “Aceritjos, “Viejos Fantasmas”, con el público bailando y en comunión abajo del escenario.  Pegados sonaron “Que bien te va”, “Brillante sol”, “De Vuelta”, “Quiero creer” y “Mundos matungos” para hacer estallar la fiesta en Groove.

Para cerrar la noche y después de agradecer otra vez a todos los que “se acercaron desde muy lejos y se tomaron dos o tres bondis para llegar”, tocaron los dos temas con que Pampa se une a su público y termina, literalmente, bailando junto a ellos. “Juntos” y “Carnaval para tu desconsuelo” le dieron un final a todo trapo para una noche que quedará en el recuerdo, por lo especial de la fecha y la decisión de Pampa Yakuza de hacer un show que girara en torno de la reivindicación de la histórica consigna de Memoria, Verdad y Justicia.