La pandemia desde el pie: crónica de la Villa 21

La pandemia y el aislamiento no impactan uniformemente en todo el territorio nacional. La escasez de comida y la relación con las fuerzas de seguridad son dos temas de estas historias que llegan desde la Villa 21, ubicada en el barrio de Barracas de la Ciudad de Buenos Aires.

Por vecinxs del barrio de Barracas / Foto Enrique García Medina

“Ponemos el hombro todos los días”

La verdad que la estamos pasando muy mal acá dentro del barrio. Tenemos la necesidad de un plato de comida, además de la cuarentena por el tema del virus y la situación económica que está viviendo el país y afecta a muchas personas.

Nos estamos preparando con todo acá en el barrio, esperemos que no llegue pero no sabemos qué va a pasar. Nos estamos organizando con el tema de los comedores también porque, hoy por hoy, y desde que se declaró la cuarentena, se sumaron 200 familias que no estaban contempladas en la lista del comedor que nosotros veníamos asistiendo y dando un plato de comida a todas esas familias que tienen hijos. La verdad es que tratamos de bancar a esa familia, la situación que hoy está padeciendo sin tener plata para comprar y cocinar es difícil.

El gobierno nos está bajando alimentos frescos pero la verdad no damos abasto con eso. Nos están bajando carne, nos está bajando pollo, tratamos de no hacer milanesas o un pollo al horno sino de transformarlo en guiso para poder abastecer a toda la gente que se acerca a nuestros comedores pidiendo un plato de comida. La verdad que la situación es horrible, aún más acá en el barrio, que es más pobre, ¿no?

El gobierno no está garantizando las cosas que necesitamos para poder laburar. Ya sea un guante, un barbijo, lavandina, alcohol en gel. Y la verdad son insumos necesarios para cuidar el tema de la alimentación, por el virus, para no transmitir nada cuando repartimos la comida. La verdad que hoy tenemos que estar laburando sin esos insumos y nos da mucha bronca porque el gobierno debería estar bajando esas cosas que son necesarias hoy en día por el tema de la enfermedad.

Lo mismo está pasando con el alimento. No está llegando como tiene que llegar. Te traen una parte un día, otra parte al otro día y así no se puede estar. Entonces le estamos exigiendo al gobierno que primero nos traiga día a día las cosas que tiene que bajar, los insumos que son necesarios para poder seguir laburando porque nosotros le ponemos el pecho todos los días para poder seguir cocinando y que nos den más raciones para poder contener a más vecinos que verdaderamente lo necesitan.

También estamos muy unidos con todos los comedores del barrio, con todas las organizaciones que tienen un comedor, con todos los merenderos que hay en el barrio para que en cada sector podamos sustentar y llegar a familias de varias manzanas. Sabemos que no nos alcanza para todos pero hacemos lo posible por estar unidos para combatir el hambre acá en la 21 y estar más preparados si llega a aparecer el virus acá en el barrio.

También estamos preparando promotoras de salud para poder asistir a las personas mayores, para alcanzarle el tupper a las personas que no pueden salir de sus casas, más allá de que ya tenemos promotores y promotoras, estamos haciendo cursos para que se sumen más personas para todo lo que tenga que ver con salud, para ser más en el barrio y poder alcanzar a cada persona que realmente lo necesite.

Vamos a seguir exigiendo al gobierno todas las necesidades que tenemos acá en la villa, en el barrio, porque no damos para más. Nos levantamos todos los días, ponemos el hombro en todos los comedores que tenemos acá para poder sustentar a toda la gente que se acerca.

Sobre seguridad, realmente no he escuchado ningún caso de abuso de autoridad con la gente. Sí por ahí, paran a algunas personas para saber dónde van, si es el trabajo, pero tranquilos. Lo que sí, tipo 8 de la noche entran para que nadie esté en la calle y los almacenes cierran por eso. Por eso nosotros tratamos de que todos cumplan más allá de lo que haga la Prefectura y acá la mayoría están cumpliendo. Algunas familias tienen que salir a buscar el tupper, la comida y traer a su casa. Salir a la tarde a buscar una merienda para los pibes y volver a entrar a su casa y hacer las compras.

Pero bueno, hacemos todo lo posible para cumplir con la cuarentena hasta que se termine todo esto que está afectando a mucha gente en el país. Espero que pongamos toda la garra y las ganas para que esto se termine de una vez.

Vamos a seguir organizándonos como podamos ante esta situación y también esperamos que el gobierno se comporte como se debe porque nosotros somos de los barrios más afectados, de los más humildes, de los olvidados y solamente exigimos al gobierno que cumpla con lo que tiene que cumplir.

“Quedate en tu barrio”

La relación de las fuerzas de seguridad con el barrio desde que se decretó la cuarentena, en realidad desde que se suspendieron las clases, todavía se transitaba normalmente. Cuando el gobierno ya decretó la cuarentena obligatoria, esa misma noche ya las fuerzas de seguridad le avisaban a todos los que estaban en la calle que se metan a sus casas.

Ya en cuarentena obligatoria, los primeros días hubo testimonios de varios pibes de que los verdugueaban. Yo empecé a decir que están en su salsa, porque son ellos ahora que tienen todo el aval del poder para mandarte a tu casa. Hubo descanso, “corré, corré”, delirios. Hubo casos de público conocimiento en la 1-11-14.

En estos días tipo 4 de la tarde ya se ponen rígidos. A raíz de que saltó todo esto de que la gente del barrio no puede hacer cuarentena porque hay mucha gente amontonada en una casa, o porque tienen que ir al cajero o de compras, como que están más tranquilos. Se puede circular. Pero yo creo que tiene que haber una bajada de línea de que en los barrios se puede circular, algo como “quedate en tu barrio” para que se pueda circular. Por suerte, todavía no hay ningún caso.

Respecto a la situación sanitaria no está todo. Nosotros tenemos que prever el peor escenario. Es muy importante la ayuda que va a hacer el gobierno. Se estuvo diciendo que se van a bajar raciones a los comedores, lo cual aún no paso ni de Ciudad ni de Nación. Sí estuvo viniendo ANSES, Migraciones, se está preparando un clima por si llega a pasar lo peor. Será muy difícil porque no está todo resuelto, hay mucho hacinamiento y la gente sale porque tiene que laburar.

Los comedores y los merenderos se desbordan cada ve más. Tenemos que pensar una estrategia de cómo laburar con los comedores y articular para que la gente salga menos. La situación alimentaria es eso. Mucha gente se acerca a los comedores. El gobierno se comprometió a duplicar las raciones y nosotros con las organizaciones sociales tenemos que pensar políticas para que la gente en riesgo no salga a la calle tampoco.

Hacer la cuarentena es complicado. Con las fuerzas de seguridad hay que estar muy atento, porque ya se han visto revisadas y demás. Se tiene que duplicar el alimento y trataremos de generar conciencia.

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