La unión hace la fuerza

Por Redacción Marcha / Foto por Joselo Calmora

El pasado sábado se llevó adelante el Foro por una Alternativa Política de lxs de abajo, impulsado por diversas organizaciones de la denominada nueva izquierda. La jornada se desarrolló en la fábrica recuperada IMPA y contó con más de 500 asistentes.

Hay una consigna histórica que rodea a la izquierda y que se ha tomado relevancia durante los últimos años y es el fraccionamiento, la falta de unidad que pondera en este sector político. Demanda de un porcentaje importante de la población, cuestionamiento del progresismo y de los sectores reaccionarios, lo cierto es que en concreto la unidad, con todo lo que eso implica, es una materia pendiente de este amplio arco político.

Con el objetivo claro de poder superar esta etapa y entendiendo que el nuevo período político se presenta cargado de complejidades para las clases populares, es que se organizó el Foro por una Alternativa Política de lxs de abajo, impulsado por Pueblo en Marcha (PeM), la Corriente de Organizaciones de Base La Brecha (COB La Brecha), el Frente Popular Darío Santillán Corriente Nacional (FPDS-CN) e Izquierda Revolucionaria (IR), cuatro espacios políticos con buena inserción en el mundo político y que se referencian por fuera de la izquierda tradicional.

El panel de apertura denominado “Situación nacional: cambios y continuidades ante el giro conservador” estuvo moderado por Martín Mosquera (PeM) y participaron Claudio Katz, Economista de Izquierda (EDI), Claudia Korol, referente de Pañuelos en Rebeldía y el docente Juan Iñigo Carrera.

Carrera focalizó su intervención en un análisis del ciclo económico que atraviesa Argentina y la región, para caracterizar el momento de acumulacion del capital en una fase descendente. Explicó que “la renta de la tierra entró en descenso y la economía argentina entra en contracción”, lo que trae como consecuencia el “alza del desempleo, la caída del salario y el endeudamiento público con financiación externa”. Para finalizar dejó planteado un interrogante: “¿cómo superar esta forma de acumulacion del capital?”, como eje constitutivo a resolver para un espacio de izquierda.

Katz acompañó la caracterización del momento económico y explicó que nos gobernará “una derecha inteligente, pero que es la derecha”, pero que también tendrá “poco sustento para llevar adelante atropellos” a los derechos adquiridos. Advirtió también sobre el “pacto social que Macri ya está discutiendo con la burocracia sindical” y sobre la “devaluación más anunciada de la historia”. A nivel político, dejó interesantes reflexiones sobre los desafíos que se abren y las tareas del campo popular: “Tenemos que trabajar por un proyecto que explicite sus pilares”, y valoró que esta “construcción de una nueva izquierda ya ha tenido logros importantes en diversos ámbitos y sectores”. Entre las dificultades del futuro cercano expresó que “en la situación actual de la izquierda no vamos a poder disputar la oposición, además teniendo al kirchnerismo denuncian al macrismo”. Y advirtió que “si el descontento popular existe y no es organizado por la izquierda, será capitalizado por la derecha”.

El cierre estuvo a cargo de Claudia Korol, que festejó la realización del evento en el “IMPA reconquistado por las trabajadoras y trabajadores” expresando que este espacio es “un símbolo de lo que fuimos logrando frente al neoliberalismo”. Su reflexión giró en torno a “pensar las responsabilidades políticas que tenemos ahora” y planteó el interrogante de “¿porque, frente al giro conservador, no hemos podido plantar una alternativa legítima?.

Llamó a retomar los espacios de autonomía, y fortalecer los espacios de autoorganización; explicitó cómo la invasión de las mafias narcos en los territorios expulsa a las organizaciones, pero como también “hay formas de hacer política que nos desplaza de los territorios”. Además, para finalizar insistió en la necesidad de fortalecer y fomentar la formación política en las organizaciones como espacio de aporte a las síntesis políticas de cara a necesaria unidad.

Debates necesarios

Luego del puntapié inicial que presentó el panorama y desafíos de la izquierda ante el nuevo mapa político argentino, se desarrollaron seis paneles y talleres simultáneos, que intentaron especificar algunos debates de los diversos conflictos que se deben abordar.

A lo largo de la semana, Marcha publicará algunas coberturas de las distintos talleres. “Lucha de trabajadores y trabajadoras”, “Sin feminismo no hay socialismo”, “Antirrepresivo y Derechos Humanos”, “Por el derecho a la tierra y el trabajo” y “La pelea en y de los medios”, fueron los títulos de los ejes temáticos que nuclearon a la militancia para debatir y proyectar las políticas de los diversos espacios.

Un cierre con poca autocrítica

Lo más destacado de la jornada se dio en el cierre, donde además de las organizaciones convocantes se desarrolló un panel con la presencia del Partido Obrero y de la confluencia Movimiento Popular La Dignidad – Tupac Katari. El bloque se denominó “Por una alternativa de lxs de abajo” y se proponía tener algunos aportes para la construcción de la unidad.

Si bien el balance del espacio fue positivo donde surgieron buenos análisis de coyuntura y diversas propuestas de unidad, en contraposición hubo una clara ausencia de autocrítica más allá del esbozo de algunos títulos. Esto, sin embargo, no es netamente negativo ya que, asumiendo que la falta de unidad ha sido el principal flagelo de la izquierda, superar esta dificultad lleva un proceso complejo. No obstante, la apremiante situación económica, política y social que se presenta, demanda resoluciones que, sin negar debates, no sea una cuestión de largo aliento.

Natalia Escobar, del FPDS-CN, fue la primera en exponer. Si bien la presentación fue breve y tal vez no ahondó en algunos debates, aseguró que las fuerzas presentes “Estamos recreandonos, reconstruyendonos. Supimos entender el momento de crisis civilizatoria del capitalismo mundial”, para luego promover que “Nuestro sueño es una sociedad igualitaria, sin hambre donde no haya que mendigar la vivienda. Nuestro sueño es el socialismo”.

Más allá de esto hizo un llamado importante a la unidad inmediata, destacando que “No podemos permitir que quienes han instiucionalizado al país se pongan a la vanguardia de la resistencia”. Y sentenció que “Es prioritario una unidad para armar esa herramienta, esa alternativa real para las y los de abajo”.

Por su parte, Hernán Izurieta de IR puntualizó en la necesidad de sincerar posiciones. Así, dijo que “Creemos que para ser capaces de llevar adelante esta condición, hay que salir adelante explicitando nuestros puntos”. Luego agregó que “Pensamos en una corriente de izquierda para el desarrollo del poder popular, por el socialismo y que nos permita construir desde allí”.

Algo en lo que hizo hincapié Izurieta y que, sin duda, es indispensable para todo el campo de la izquierda es que más allá de las evidentes diferencias que hay con el FIT, no es un espacio contradictorio. Al contrario, es un espacio donde también se debe disputar poder.

Luego fue el turno de Daniel Rapanelli, del Partido Obrero. Si bien en la exposición celebró ciertamente la idea de avanzar en unidad, “La unidad es un fenómeno complejo pero es un fenómeno de primer orden”, y pudo reconocer lo acertado de impulsar debates políticos, también estuvo cargado por la retórica tradicional de este espacio, donde no solo faltó la autocrítica (como en el resto de los casos), sino que se pronunció con la voz de las recetas ya concebidas para alcanzar un proceso revolucionario.

Una de las propuestas lanzadas fue acerca de superar la unidad de la resistencia, la cual ya viene funcionando hace mucho. “Estamos interesados en discutir, no solo la unidad de acción, sino el frente único de los trabajadores”.

Laura Bitto, de MPLD-Tupac katari, aseguró “Tenemos una gran responsabilidad. Es poner en pie una alternativa que permita resistir y enfrentar el avance de las políticas que vienen”. Para eso, aseguró, “Ninguno de los movimientos en si mismo van a poder triunfar”.

Por su parte, Alejandro Pérez (COB La Brecha) planteó que “Hay un cambio en la situación política y eso nos hace rever los métodos, las tácticas y el programa”.

El análisis de Pérez estuvo centrado en la diversidad que habrá en el campo popular, entendiendo que el kirchnerismo, con el apoyo de algunos sectores como Patria Grande, irán a disputar el lugar de la resistencia, así como también la centro izquierda o progresismo de la mano de De Genaro, entre otros. “Vamos a un frente único, pero tengamos claridad de hacia dónde construye este sector”, dijo, en relación con que se resistirá en unidad en la calle, pero que el programa político no se puede hacer con cualquiera o a cualquier costo.

Para abandonar el sectarismo aseguró que es necesario tener un “Avance delimitado por una nueva cultura política no sectaria. Tenemos que construir una nueva cultura militante”.

Luego fue el turno de Federico Orchani (PeM), quien lanzó: “La táctica más clara e importante que debemos llevar adelante es la unidad”.

Recogiendo las diferentes posiciones y afirmaciones que giraron en el debate, aseguró que “no hay que postergar, con una profunda autocrítica, un proyecto alternativo que dialogue con las izquierdas”.

Por otra parte y en base a la necesidad que las y los trabajadores tendrán frente a un gobierno que promete ajustes contra el pueblo, sentenció que “hay que plantear una delimitación clara, sin que eso obture la posibilidad de unirnos en la lucha”, entendiendo que hay diferencias que pueden ser constructivas en un frente común y que, con algunos espacios, tal vez en la línea de Pérez, se podrá resistir y luchar aunque no tener programas comunes.

Luego hubo una segunda ronda donde se dejaron algunas consignas. Izurieta, de IR, afirmó que “sabemos donde podemos acordar y donde no. No obstante eso, estamos acá para avanzar en unidad”.

Por su parte, Rapanelli del PO, aseguró que “donde hay una lucha debe haber unidad de acción. Pero hay que ver y decidir con quienes discutimos un frente y un programa”.

Bitto, de MPLD-Tupac Katari, puntualizó en que “nuestra propuesta es construir el espacio de la izquierda popular. Formativa, revolucionaria pero popular”. Y cuestionó: “No alcanza con nuestros programas ideológicos porque el campo se prepara diferente”.

Alejandro Pérez de COB La Brecha cuestionó que “por un tacticismo de llevarse un poco más, hipotecamos una estrategia de largo plazo. Tenemos la responsabilidad de construir esta estrategia y sobre una base sólida”.

Finalmente, Federico Orchani (PeM) aseguró que “para nosotros no se trata solo de resistir, sino de avanzar en una unidad mayor. Esto se presenta al interior del foro pero también afuera”.

Algo queda claro. Aún quedan debates por saldar pero existe la intención por superarlos y alcanzar la tan mentada pero sobre todo necesaria unidad.