La historia de Victoria Aguirre: cuando la violencia la ejerce la justicia

Por Noor Jimenez Abraham*/ Foto por Natalia Saá

Victoria Elisabeth Aguirre tiene veintidos años y está detenida con prisión preventiva bajo la imputación de homicidio calificado contra su hija Selene. Otro Femicidio vinculado en el que se esconde con la acusación a la madre la violencia hacia las mujeres.

Victoria tiene veintidos años y se encuentra detenida en el penal Nº 5 de Villa Lanús, en Oberá. Por el mismo caso se encuentra detenida su ex pareja, Rolando Emilio Loveras, con quien vivió un mes, desde el 30 de diciembre de 2014 hasta el 29 de enero. Según las conclusiones del cuerpo médico forense, la muerte de la niña, Selene Ayelén Aguirre, se produjo por traumatismo y fractura de cráneo más hemorragia interna; el hundimiento tiene el tamaño del puño de Loveras.

La causa tramita en el Juzgado de Instrucción Nº 1 de Oberá, a cargo de la Dra. Alba E Kunzmann de Gauchat, Secretaría de la Dra. Natalia R. Kozak, del fuero penal, bajo el número de expediente 5103/2015, y se caratula “homicidio agravado por el vínculo”.

Según los aportes de la hermana de Victoria, Claudia Aguirre, quien se desempeña como docente en una escuela rural de Misiones, Loveras y Victoria vivieron felices en pareja quince días hasta el 13 de enero, fecha en que hubo que internar a la niña, Selene, porque estaba deshidrata y él comenzó a fastidiarse y culpar a madre e hija por su pérdida de horas de sueño.

El abogado defensor de la causa, Roberto Bondar, expresó que se trata de “un caso más de violencia contra las mujeres que finalmente terminan en tribunales penales, lo que sucede en la mayoría de los juzgados del interior país que dictan prisión preventiva y en los que después las mujeres deben probar su inocencia en un juicio oral y público dentro de un proceso que lleva cerca de dos años”.

Victoria –Vicky- es soltera, estudiaba profesorado elemental y estaba por iniciar su tercer año de carrera. El papá de Selene había estado siempre ausente, sin embargo, según consta en la causa, Aguirre había recibido la permanente contención de su familia de origen, excepto en el lapso que estuvo con Loveras, quien la había apartado de su núcleo de afectos.

Loveras trabajaba como sereno y alegaba tener que dormir durante el día, por lo que, según Claudia Aguirre, hasta le molestaba el ruido del chupete porque “él no tenía la culpa de que la nena tuviera problemas”. Una noche rompió el celular de Victoria y la dejó encerrada junto a su hija, sin permitirles salir de una casa que contaba con rejas en las ventanas. Como Victoria había decidido irse, preparó sus bolsos y tuvo que esperar hasta que él volviera con las llaves para poder salir, cuando Loveras percibió la situación, se enojó más aún y comenzó el maltrato hacia las dos, con agresiones verbales y físicas.

También consta en el expediente que Victoria fue sometida a abusos sexuales cada vez que no accedía a hacer lo que Loveras pretendía, entonces él golpeaba a la nena y hasta llegó a ponerla cabeza abajo cuando su mamá le daba de comer, amenazándola con golpear a la niña contra el piso.

El 27 de enero fueron al hospital Samic de Oberá por un cuadro de convulsión de la niña, en el relato de Claudia Aguirre, cuando el personal médico dispuso la internación porque vieron los golpes que presentaba la nena, Loveras exigió a Victoria llevarse a Selene de allí y amenazó a la doctora con infligirle a ella también daños físicos, una bofetada, específicamente. “El personal del hospital no hizo nada, ni denuncia o llamado a la policía o al guardia de seguridad cuando mi hermana fue obligada a retirar a su hija”, agregó.

La hija de Victoria había sufrido un virus intrahospitalario durante la gestación, hecho que le provocó un retraso madurativo, su mamá cubría las necesidades médicas de la niña con dos obras sociales, “y en los antecedentes está probado que era una madre diligente, que empezó a estudiar magisterio para saber tratar a los chicos como Selene”, expresó el abogado de Aguirre.

Tal lo expresado por la familia de Victoria, ella no quería fastidiar a Loveras, porque le tenía miedo. Él la había aislado de todos. En el expediente se detalla que nunca antes la nena había estado internada por golpes, además del hecho de que en ocasiones Victoria había pedido fechas especiales para los exámenes cuando la niña había presentado bronco-espasmos.

Selene murió el 29 de enero pasado, desde ese día Victoria está procesada; en un primer momento Loveras se mantuvo prófugo, fue mediante un cerco policial que se entregó. El abogado de Aguirre manifestó que la vida de su clienta va a ser muy distinta cuando pueda recuperar su libertad “porque tendrá que enfrentar la difícil situación de reinsertarse en la sociedad”. Roberto Bondar también agregó que en muchos casos, “el personal judicial femenino suele ser muy machista”, la defensora oficial en su momento alegó que la acusada tendría que haberse dejado matar en primer lugar para hacer una defensa correcta de su hija.

Durante las agresiones, Victoria había pedido ayuda a vecinos, uno de ellos fundamentó su falta de colaboración por el hecho de que “es algo común pegarle alguna vez a una mujer”. Cuando fue revisada por el médico policial, el profesional no constató los goles que ella tenía en la espalda “porque le parecía insignificante haberla revisado completamente a la madre, sólo le había realizado unas preguntas de rigor, quienes constaron las heridas fueron las compañeras de celda y el personal femenino de donde estaba detenida”, informó Bondar.

El abogado de Victoria agregó que aunque todos expresan estar contra la violencia de género nadie interviene y que casos como el de Victoria son cotidianos, “las mujeres sufren los golpes toda su vida, y la historia termina con que muere la madre o mueren sus hijos.”

 

*Doctora en Ciencias de la Comunicación Social