Las asambleas ciudadanas rechazan el Pacto Federal Minero de Macri

Por Sebastián Saade / @seba_saade

Las asambleas ciudadanas socio ambientales que luchan contra la megaminería a cielo abierto expresaron su repudio absoluto al Pacto Federal Minero impulsado por el nuevo Subsecretario de Desarrollo Minero y ex CEO de la Barrick Gold, Mario Capello.

En el comunicado “Pronunciamiento de los Pueblos Cordilleranos y Patagónicos afectados por el Extractivismo en Repudio al Pacto Federal Minero” expresaron su absoluto repudio a una nueva reorganización del “Estado minero” que se va perfilando con la noticia del lanzamiento de un nuevo Pacto Federal Minero. Este pronunciamiento que difundió La Asamblea El Algarrobo, también tiene el apoyo de más de treinta firmas que van desde la Asamblea de Vecinos Autoconvocados de Esquel, la Asamblea Jáchal No se toca de San Juan y la Asamblea Popular por el Agua de Mendoza, hasta Miguel Teubal y el colectivo Todos los 25 hasta que se vaya Monsanto.

Las declaraciones realizadas por el Subsecretario Mario Capello a comienzo de este año encendieron las voces de alarma en las asambleas socio-ambientales. La Asamblea El Algarrobo se pronunció remarcando que los funcionarios de turno demuestran una vez más que las políticas mineras están hechas “a favor de las trasnacionales, en detrimento de los pueblos y los territorios”. La quita de las retenciones a la minería anunciada semanas atrás acompaña el sentir de la asamblea catamarqueña.

Cada nuevo avance del lobby minero, esta vez encarnado en la personalidad de Mario Capello, recibe su correspondiente rechazo por parte de las asambleas que luchan para resistir la megaminería a cielo abierto. Un ejemplo de ello son las declaraciones realizadas por el funcionario macrista cuando afirmó que su “principal preocupación es hacer que vengan inversiones para minería sustentable para todas las provincias mineras”. Para la Asamblea El Algarrobo ya es motivo de repudio que los llamen “provincias mineras” ya que la diversidad y riqueza de su producción excede la categoría que quieren imponer los empresarios, lobbistas y políticos “mineros”.

Los pueblos que luchan a diario contra la megaminería saben que tienen en la puerta de la casa el peligro de la contaminación y el riesgo de enfermedades producto de los tóxicos utilizados. Pero cuando se acerca el final de una explotación, la incertidumbre se intensifica. Las Asambleas ciudadanas expresaron que en Andalgalá no tienen “idea de qué pasará con el dique de cola tras el cierre de operaciones, no hay ninguna presentación en los organismos correspondientes del informe de impacto ambiental. No se hacen cargo de los diversos informes que indican contaminación ambiental producida entre otros varios factores por la rotura del mineraloducto y fisuras en el dique de colas, violando efectivamente tanto la Ley de Ambiente como el Código Minero”. La Mina La Alumbrera finaliza sus actividades el año que viene y corresponde resaltar que es explotada por una UTE suizo-canadiense (Glencore Xstrata, Goldcorp y Yamana Gold) denunciada por el delito de contaminación ambiental.

En referencia a la preocupación latente de qué pasará cuando finalice la explotación, Silvina Reguera, integrante de la asamblea El Algarrobo charló con Marcha y expresó que “es un tema de mucha preocupación. Porque también es sabido que en todas partes que las grandes empresas mineras abandonaron los diques de cola, están fisurados. Y eso a su vez, trae aparejados montón de problemas de contaminación”. Silvina Reguera, junto a otros integrantes de la asamblea de Andalgalá están acampando en la Plaza Lavalle reclamando que la Corte falle a su favor en un amparo que haga frenar el emprendimiento Agua Rica. Este proyecto, que se encuentra a diecisiete kilómetros de la ciudad de Andalgalá, está pensado que sea tres veces más grande que la Mina La Alumbrera y se emplaza donde nacen los ríos con los que se alimenta el pueblo catamarqueño.

La asociación casi natural que se va instalando de que la megaminería a cielo abierto nos lleva indefectiblemente a la contaminación, la enfermedad y la muerte, no es casual. En pocos meses, los casos del derrame de cianuro en Jáchal y el desastre ambiental y las muertes producidas por la rotura del dique minero en el Departamento de Minas Gerais en Brasil el año pasado, sirvieron de fundamento a lo que siempre fue una convicción en los luchadores ambientalistas y que ahora se transformó en una violenta realidad.

Los gobernantes de los sucesivos gobiernos, desde la década del 90 a esta parte, se vieron en la necesidad de ahondar en sus mentiras para encontrarle algún beneficio a su rentable asociación con las empresas mineras trasnacionales. Al respecto, Mario Capello es el encargado de esta función en el gobierno de Mauricio Macri. Cabe recordar que cuando sólo cumplía funciones como Secretario del Colegio Argentino de Ingenieros en Minas, afirmaba que la mina Bajo la Alumbrera en Catamarca, luego de 14 años en operación, “puede constatarse el aumento de las hectáreas cultivadas en Andalgalá, Santa María o Belén”. Tres años después, el derrame de cianuro en Jáchal, la filtración del mineraloducto en la Alumbrera y el genocidio ambiental de la minera Samarco en Brasil modificaron el pensar de mucha gente, pero no es el caso del ahora Subsecretario Nacional de Minería.

Tres años después, Mario Capello, en su afán por obtener un buen recibimiento de la prensa nacional sobre el anuncio de un Nuevo Acuerdo Minero, ratificó “Que le sirve al agro, a la forestación, a todo el desarrollo sustentable y al desarrollo social”. Al respecto, el pronunciamiento difundido por las asambleas socio-ambientales expresó que ese cuento ya lo vienen escuchando hace veinte años y que no sólo han comprobado que las economías regionales han desaparecido sino también que “todos estos tipos de planes responden a los intereses de las transnacionales”. Silvina Reguera expresó a Marcha que ese tipo de frases impactan en la gente que no conoce del tema pero no tiene ningún significado real. Sólo ellos creen que la megaminería va a pasar a ser sustentable porque lo mencionen. “Sustentable es un trabajo que se autogenera, que no tiene fin. Se vuelve a generar con los mismos recursos que te da la tierra. La Megaminería jamás va a ser sustentable” sentenció Reguera.

La asamblea El Algarrobo de Andalgalá acampa frente a la Corte Suprema reclamando que se resuelva el amparo que frene la Mina de Agua Rica y los demás emprendimientos que se aprestan a atacar la cordillera argentina y el agua de nuestro territorio. A su vez, en una causa que lleva catorce años citaron a declarar a directivos de Minera la Alumbrera por el delito de contaminación ambiental. Mientras tanto, el gobierno de Macri haciendo oídos sordos como lo hiciera antes Cristina Kirchner, impulsa con vehemencia un nuevo Pacto Federal Minero. No hubo Licencia Social la década pasada. Tampoco la hay en la actualidad. Los pueblos siguen resistiendo.