Libros digitales a un click de distancia (1)

Libros digitales a un click de distancia (1)

Por Evelin Heidel*. Primera parte de una entrevista a Daniel Reetz, quien introdujo el uso de la fotografía para digitalización de libros a bajo costo, y puso a disposición de la comunidad los manuales y técnicas diseñadas.

Hace unos años atrás, a Daniel Reetz lo pisó un auto, el conductor escapó y tuvo que enfrentar solo todos los gastos del hospital. Luego de que sus ahorros estuvieran agotados en el tratamiento, a Daniel le pidieron que gastara un dineral en comprar los libros que necesitaba para su doctorado. Mientras los buscaba en Amazon, le apareció una publicidad de cámaras fotográficas, y tuvo una revelación: las cámaras eran más baratas que los libros.

En ese momento, decidió ir a un basurero, juntar todo lo que encontró, y armar un escáner de libros a partir de la basura. Publicó un tutorial de 79 pasos en el sitio web Instructables, donde miles de hackers y hobbistas comparten, de manera abierta, sus diseños, hackeos e invenciones raras. A partir de la respuesta que recibió de la gente, que se mostró muy interesada por su idea, decidió armar un foro donde compartir los diseños, las dificultades y recomendaciones, y las fotos de los escáneres que el resto hacía alrededor del mundo. El foro DIY Book Scanner reúne a una comunidad de hackers, ingenieros, bibliotecarios y amantes de los libros que buscan construir un escáner para resolver necesidades de lo más variadas, desde digitalizar libros en formatos raros hasta fichas lingüísticas.

Este mes, Daniel Reetz va a estar visitando Argentina, invitado por la Asociación Wikimedia Argentina, que lleva adelante un proyecto de entrega en préstamo de estos escáneres (fabricados en Argentina), a instituciones culturales y académicas que lo reciben a cambio de digitalizar sus archivos y subirlos a la web. Reetz va a estar dando charlas en la Facultad de Filosofía y Letras (UBA), en la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación de la UNLP, y en el Centro Cultural San Martín, en el marco de la Cumbre Global de Creative Commons.

En esta entrevista que publicamos en Marcha, Reetz comparte algunas de sus ideas sobre el proyecto y sobre lo que estará haciendo en Argentina.

– Vos empezaste en este proyecto por una razón personal, pero a medida que el tiempo fue pasando te fuiste involucrando cada vez más con él. ¿Qué fue lo que te atrajo tanto para que decidieras continuarlo?

Tenés razón, yo empecé el proyecto para resolver mis propios problemas. Por eso es que no estaba para nada preparado para la respuesta abrumadora que recibí en Internet. Luego de que posteara el manual, la gente ya estaba construyendo copias del escáner, haciéndole mejoras muy ingeniosas y compartiéndolas libremente. Este tipo de respuesta de “Código Abierto” (aún cuando la gente lo entendiera así o no) fue la primer razón. La segunda razón apareció a través de las historias que la gente compartía en el foro: las razones que ellos tenían que los hacía querer construir y usar esta tecnología. A medida que la gente compartía sus historias conmigo, me iba dando cuenta de que había un mundo que estaba oculto, de todos los libros interesantes, y de todas las personas interesantes, a las que las respuestas comerciales, o los grandes proyectos de digitalización, no les servían para lo que querían hacer. De hecho, en algunos casos incluso estaban siendo afectados negativamente por estos proyectos. Alguien tenía que arreglarlo, y parecía que yo era la persona. Y, finalmente, mi verdadera pasión es la fotografía: específicamente, la fotografía computacional, hackear y modificar cámaras. El desafío técnico de hacer un buen escáner a partir de cámaras baratas fue un paso natural.

– Cuando publicaste el manual en Instructables, recibiste muchos comentarios, y se podría decir que existe un movimiento de los escáneres DIY consolidado, reunido principalmente en el foro pero incluso con ramificaciones inusuales que, supongo, no te imaginabas que podían suceder. Sin embargo, construir un escáner es una actividad que puede ser difícil a veces. ¿Creés que había una razón particular de estas personas para involucrarse en el proyecto? ¿Qué historias destacarías?

Lo más importante a destacar es que, a pesar del enorme foco que se hace en los libros digitales (ebooks), el marketing, la digitalización, la distribución, la lectura y la venta de esos libros, el enfoque sobre los libros que la gente ya posee es prácticamente nulo. Clases enteras de libros y de deseos relacionados con el libro han sido completamente ignorados. Ahí es donde entramos mis diseños, la liga de gente interesante que me acompaña y yo. Estas personas tienen libros y proyectos que son tan convincentes para ellos que incluso la idea de construirse su propio escáner desde cero les resulta una buena idea. Y algunas veces lo es, en efecto. Además, si tenés más tiempo que dinero, o si tenés libros muy privados, o si querés cinco o diez escáneres en vez de uno, o querés utilizar solamente herramientas de software libre, mi proyecto es la única forma de conseguirlo. Mi historia preferida es siempre la primera: Suryandaru, un funcionario de pueblo en Indonesia, se contactó conmigo ni bien había posteado el manual. Quería construir un escáner para digitalizar libros sagrados de su comunidad que habían sido prácticamente destruidos por el tsunami y por el fuego, que no podían ser digitalizados en una fotocopiadora. La comunidad le ayudó a comprar las cámaras, y construyó su propio escáner.

– ¿Cuáles son los próximos pasos que debería seguir el proyecto, y más en general, hacia dónde se dirige?

En este punto del proyecto, tenemos un diseño de hardware bastante estándar que está siendo producido y utilizado alrededor del mundo, por lo que la mayor parte del trabajo debería concentrarse a partir de ahora en el software. Ahora, el software no es tan amigable con el usuario como debiera ser, y la parte del proceso de digitalización que involucra software es mucho más lenta de lo que debiera. Mi esperanza es poder comprometer a los hackers, a las universidades e instituciones públicas, y a los programadores, en el desarrollo de un mejor software. Por desgracia no soy un gran programador, así que esto no es algo que pueda hacer yo. ¡Y estoy buscando ayuda! En paralelo también estamos trabajando con mi compañero en Europa, Mark Van den Borre, en controlar el escáner con pequeñas computadoras que utilizan software libre. Más en general, la esperanza es poder hacer ubicuo el escáner, de modo tal que cualquiera que necesite acceso a uno pueda conseguirlo a una distancia cercana.

* Integrante de la Fundación Vía Libre.