Los pueblos toman la Cumbre de las Américas

Por Camila Parodi / @_ParodiCamila . Más de 150 organizaciones sociales de Perú y del resto del continente americano participan de la Cumbre de los Pueblos en Lima desde el pasado martes en paralelo a la Cumbre de las Américas encabezada por la OEA en ese mismo país. Marcha dialogó con referentes sociales que participan de las cumbres.

Con reiterados pronunciamientos por la integración y unidad de los pueblos como así también de solidaridad con Venezuela, Perú, Cuba y Brasil, delegados y delegadas de movimientos sociales manifestaron su oposición a las políticas extractivistas, patriarcales y neoliberales de los últimos años. Si bien se trata de una crítica constante de quienes luchan por la vida digna, en esta oportunidad, la Cumbre propuesta por la OEA -que reuniría a gran parte de los mandatarios que representan el abanico de las políticas dichas- tenía que ser escenario de disputa.

De esta manera, aquella Cumbre que pretendía hacer de su encuentro una nueva conspiración de invasión geopolítica no tuvo más que escuchar a los sectores disidentes presentes. Así es que mientras la Cumbre de los Pueblos desbordaba por la cantidad de personas de cada delegación con más de 30 talleres, foros y paneles, la Cumbre de la OEA fracasaba al quedarse sin representación de su máximo representante Donald Trump.
 
Si bien en su enunciado la OEA establecía un encuentro para abordar la temática de la “corrupción”, para los gobiernos de Cuba y Venezuela como así también para los movimientos sociales su objetivo tenía como prioridad el fortalecimiento del bloqueo y censura de los procesos revolucionarios, accionar histórico de este organismo financiado en su 80 por ciento por los Estados Unidos. En ese contexto, defensores y defensoras dichos procesos tanto representantes de los gobiernos como de las coaliciones de la sociedad civil se hicieron presentes para interrumpir las intenciones pretendidas.
 
En ese marco, Daniela Hinojosa de la Araña Feminista de Venezuela participó como parte de la sociedad civil en la Cumbre de las Américas, “de forma tal que pudiera haber un diálogo” explicó a marcha luego de participar de la primer jornada que caracterizó como “exitosa”. Lejos de permitir el objetivo de la Cumbre “junto a los y las cubanas y otros representantes de otros países logramos por fin enterrar a la OEA que se trata no más de un organismo acusador sobre nuestros pueblos y gobiernos revolucionarios de izquierda hasta para los progresistas”. En esa línea enfatizó “desde la delegaciones cubana y venezolana no permitimos que se sentaran a la mesa las autoridades ni la coalición representada por la “gusanera” que encabez Rosa Maria Pallares, terrorista y mercenaria de la contrarrevolución cubana que tenían como objetivo atacar al gobierno de Nicolás Maduro y a los movimientos sociales que lo acompañamos”.
 
Desde la Cumbre de los Pueblos, también con sede en Lima, Bettina Müller de Attac Argentina explicó a su vez “hace tres días que empezó nuestra cumbre como contracumbre, la inauguración excedió la expectativa e inclusive una parte de las delegaciones no logró entrar y participar de ese momento”. Sin embargo, recalcó “la incidencia no sólo fue importante en la contracumbre” sino que la cumbre oficial también fue poblada por integrantes de las organizaciones sociales en defensa de los procesos revolucionarios, logrando de esta manera “que ni Almagro ni las coaliciones de derecha de la sociedad civil pudieran protagonizar la cumbre” manifestó Müller tras representar la Cumbre de los Pueblos – Fuera OMC que se realizó el año pasado en Buenos Aires y quien también representa al actual colectivo que se organiza contra la llegada del G- 20 en Argentina. En ese contexto, la representante de Attac Argentina dió cuenta de la “preocupación generalizada por el avance de Estados Unidos” a lo largo y ancho del continente a través de la expansión del “extractivismo y las bases militares” por lo que destacó la importancia del encuentro para su diagnóstico y la construcción de nuevos proyectos de integración.
 
Por su parte, Laura Capote en representación de la Marcha Patriótica de Colombia desde la Cumbre de los Pueblos expresó que la instancia de encuentro estuvo interesante tras la importancia del encuentro y el apoyo a países como Brasil y Venezuela a su vez recalcó que lograron “posicionar los conflictos en Colombia como conflictos del continente” y hacer de su exigencia de paz una demanda internacional. En cuanto a la cumbre oficial, Capote manifestó que perdió fuerza ante la falta de la presencia de Donald Trump de forma tal “que no se legitimó como se pretendía”. Y en lo que respecta a la situación de Colombia enumeró las temáticas que llevaron con el objetivo de colectivizar en el continente, entre ellas “la exigencia a la implementación de los acuerdos y continuación de la mesa con el ELN, la libertad inmediata a Jesús Santrich y los y las prisioneras que faltan por salir y la exigencia al Estado para que otorgue protección efectiva a los lideres y lideresas sociales y reconozca y combata el fenómeno del paramilitarismo”.
 
Hinojosa en representación del pueblo venezolano desde la cumbre de la OEA en el hotel Sheraton de Lima, relató “cuando entró Almagro no lo dejamos hablar, porque no tiene nada que decir, es un traidor del pueblo sudamericano”. Si bien toda la cumbre estaba fundada en una accionar concreto de desmoralización de los pueblos revolucionarios por parte de los mandatarios que responden a los mecanismos de poder de los Estados Unidos, las y los delegados cubanos y venezolanos continuaron exigiendo respeto, de esta manera, Hinojosa afirmó que les pareció “una gran falta de responsabilidad que la bandera venezolana no estuviera junto a las demás banderas de los países americanos en el podio de honor” y recordó “si bien pedimos salir de ese organismo que sirve simplemente para los intereses norteamericanos aún esa salida no ha sido efectiva por lo tanto la falta de la bandera era una falta de respeto profunda a nuestra nación.”
 
Como la decisión de los representantes de la OEA era clara en cuanto a que no sacarían a Pallares del podio de honor y que no colocarían la bandera venezolana las y los delegados de los movimientos sociales “continuamos en lucha adentro del salón” explicó Hinojosa y en ese sentido se fueron sumando las distintas consignas que claman por la soberanía de los pueblos “mar para Bolivia, paz para Colombia, las Malvinas son Argentinas, a Venezuela y Cuba se las respeta”. Ante la irrupción inesperada “salieron de nuevo las autoridades y no les permitimos la palabra” manifestó la referente venezolana de la Araña Feminista, por lo que “decidieron hacer su reunión privada, de forma tal que las diferentes coaliciones tomamos ese espacio y comenzamos a contar nuestros temas como por ejemplo los derechos de los niños y las niñas como así también la importancia sobre el debate por el aborto legal y derecho a decidir sobre los cuerpos de las mujeres”. Por eso destacó “en ese momento ese gran salon contemplado por la OEA para tener una reunión protocolar terminó siendo un salón más de las cumbres de los pueblos” y concluyó “la declaración final no mencionó a venezuela por lo que para nosotras es un éxito ya que era casi un hecho que el pronunciamiento de la sociedad civil tuviera implicancias contra nuestro gobierno y nuestro pueblo”.