Medios a contrapelo de la lógica Clarín-678

Por Juliana Díaz Lozano / Foto por Victoria Bosch

El fin de semana del 15 y 16 de agosto la Red Nacional de Medios Alternativos (RNMA) realizó el XII Encuentro de la Comunicación Popular en San Salvador de Jujuy, con la participación de más de 200 integrantes de medios comunitarios y activistas de la comunicación popular de más de diez provincias.

Como parte de la propuesta, se desarrollaron paneles debate con referentes de luchas ambientales, indígenas, sindicales y antirrepresivas, con el objetivo de configurar un mapa nacional de estos conflictos, pero además pensar el papel irremplazable de los medios alternativos y comunitarios en la difusión de los mismos. También se le acordó un lugar central en el encuentro a la formación y la capacitación técnica pero también a la reflexión en torno a la hegemonía, géneros y el lugar de los medios comunitarios en el contexto actual, a más de seis años de la Ley de Medios y en medio de una disputa entre sectores dominantes con epicentro en la comunicación.

“Los medios populares y comunitarios somos aquellos que acompañamos las luchas que no aparecen en los medios comerciales, como los conflictos ambientales o los reclamos indígenas y luchas antirrepresivas”, afirma Fernando Tebele, integrante de la Red, en la apertura del encuentro. “A pesar de que la bipolaridad entre el grupo clarín y los medios oficialistas permite que más temas emerjan en la agenda de estas empresas, aparecen con un tratamiento sensacionalista, morboso y sólo en momentos que estallan, fuera del proceso en que se inscriben,” comentó.

Otra militante de la RNMA, Fabiana Arencibia, explicó que “La Red surge en 2004 en un contexto de luchas muy importante, con un objetivo que se mantiene, que tiene que ver con el acompañamiento de las luchas y con ser una herramienta comunicacional para la transformación social”.

Uno de los temas debatidos durante el encuentro fue el tratamiento sesgado de casos como el de la desaparición de Luciano Arruga, del que los grandes medios sólo se hicieron eco con la aparición, el 17 de octubre pasado, del cuerpo del joven enterrado como NN en el cementerio de La Chacarita. Mónica Alegre, mamá de Luciano participó de la actividad, cuestionando allí el ocultamiento y la manipulación de la información sobre el caso de su hijo, y de los constantes episodios de violencia y represión policial contra jóvenes pobres.

Otra temática que desde los medios populares señalan como ausente en los grandes medios es el modelo de producción y la contaminación. En el marco del encuentro y a partir de los relatos de integrantes de asambleas ciudadanas, ambientales y de las y los autoconvocados de distintas zonas del país se reflexionó sobre la alianza entre gobiernos, empresas contaminantes y medios de comunicación. “Se crea un estereotipo del asambleísta o del vecino en lucha como si fuera un caprichoso o un loco que está en contra del progreso”, explicó Walter Gutiérrez, docente y referente de la lucha en contra de la instalación de las plantas de transformadores, quien agregó que “los medios comerciales son los grandes difusores de la noción de progreso, para ellos, quienes defendemos la salud atentamos contra el desarrollo”.

Los conflictos sindicales y los reclamos de los pueblos originarios que comúnmente tienen un tratamiento pobre o malintencionado en los medios, formaron parte de los paneles, a partir de las voces de referentes del acampe Qopiwini, del Perro Santillán y otros luchadores y luchadoras.

Ley de medios, 6 años después

Un tema recurrente en los encuentros es la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual (N°26.522), y la situación de aplicación de la misma. En esta oportunidad, a seis años de la sanción de una legislación que prometía la desconcentración de las grandes empresas de medios y la pluralidad de discursos, la situación no ha cambiado significativamente en el mapa de medios.

Por una parte, más allá de la guerra discursiva, no se ha avanzado en la desmonopolización de las grandes corporaciones mediáticas, ni se han afectado los intereses concentrados. En relación a las radios comunitarias, el sector que más creció en el último tiempo, escasas emisoras lograron legalizarse, casi todas pertenecientes al sector estatal y algunas emisoras fuera de “zonas de conflicto” por la división del espectro radioeléctrico. Por otra parte, como señalan desde la Red, hay 17 mil emisoras censadas como existentes, pero sólo 5mil de ellas están regularizadas. “Las problemáticas más graves para las comunitarias son la ilegalidad, producto de la falta de reconocimiento específico del sector en la Ley, pero además la dificultad de sostenimiento de estos medios” explicó en el marco del citado encuentro Martín Sande, integrante del colectivo.

El hecho de que la Red Nacional de Medios Alternativos haya llegado a 12 años de encuentros da cuenta de las dificultades y reivindicaciones vigentes de este sector en relación a lo legal, lo técnico y económico. Pero también da cuenta de la persistencia de proyectos con una mirada propia, anclada en las luchas de los sectores populares, que piensan la comunicación más allá de la compra-venta y las operaciones políticas. Esto se vuelve aún más patente en la coyuntura actual, donde la disputa electoral desembarca en los medios en forma de millonarias pautas publicitarias, así como en la escenificación de falsos debates políticos, que dejan afuera los intereses más genuinos de las mayorías.