México: ocupar la Revolución

Erika se ha enfrentado a todo tipo de obstáculos en la búsqueda de justicia por la agresión sexual hacia su hija. Es una de esas madres que claman por la vida de todas y que forma parte de la ocupación feminista del edificio de la Comisión Nacional de Derechos Humanos en la Ciudad de México que ya es el “refugio Ni Una Menos”.

Por Sonia Izquierdo @izquierdosim desde CDMX | Fotos: colectivos

Como protesta ante la inacción de las autoridades mexicanas en hechos como la violencia y los feminicidios, desde hace 14 días, familiares de víctimas y colectivos de mujeres tomaron la sede de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH), en el Centro Histórico de la Ciudad de México, con el propósito de exigir acciones ante el incremento de inseguridad que viven las mujeres y niñas en el país.

En entrevista para Marcha Noticias, Erika Martínez, madre de una niña víctima de abuso sexual, le pide al presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, “que no se indigne por las pintas que realizó su hija a un cuadro de Francisco I. Madero” (uno de los personajes más icónicos en la historia del país), y que “mejor atienda las demandas de las víctimas, para que nadie más abuse de las niñas”.

La mujer, de 43 años y creadora de la “Muñeca Empoderada”, exige que el agresor de su hija enfrente su proceso legal y califica al presidente como “un hombre insensible y sin sentimientos que sólo le importó llegar a la presidencia para dejar este país en la miseria”. 

Sin recibir protección ni apoyo de las instituciones, luego de haber denunciado al agresor de su hija, Erika se ha enfrentado a todo tipo de obstáculos, incluso, llegó a vivir en una camioneta, para salvar a su familia de las amenazas y agresiones de las que son objeto. 

En los últimos años, la violencia contra las mujeres ha persistido de manera significativa y, en los primeros siete meses del 2020, han sido asesinadas 2 mil 240 mujeres, lo que representa un promedio diario 10 casos, de acuerdo con datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP). 

El edificio, donde supuestamente se atendían quejas las 24 horas del día, hoy es habitado por madres, defensoras y víctimas de violencia, que han nombrado el sitio como el “Refugio Ni Una Menos”, para hacer de éste “un lugar que defienda y proteja a las víctimas y que no solo sean archivos”, según dijo Martínez.

Colocando sellos de clausura, carteles de desaparecidos y al grito de “Ni una más”, los diferentes colectivos de mujeres de estados (provincias) como: Puebla, Aguascalientes, Veracruz, Tabasco, Michoacán, Guerreo, Chiapas y el Estado de México, se han sumado a la clausura simbólica de instalaciones de comisiones estatales o federales de derechos humanos, tras la toma en la Ciudad de México, desde el pasado 3 de septiembre.

De acuerdo con las cifras del SESNSP, los feminicidios aumentaron en 17 entidades en el período enero a julio de este año, con respecto al mismo período de 2019. Los estados con más feminicidios son Veracruz, la Ciudad de México y el Estado de México.

En una localidad del último estado, fueron desalojadas, agredidas y detenidas mujeres, familiares de desaparecidos, reporteras, fotógrafas, incluso niños, que estaban en la toma simbólica de las instalaciones de la Comisión de Derechos Humanos del Estado de México (CODHEM), en Ecatepec, la madrugada del viernes 11 de septiembre. 

En redes sociales, diversos colectivos compartieron videos donde se observan las agresiones de las que fueron objeto por parte de las autoridades. Tras estos hechos y la liberación de los detenidos, la tarde del viernes un grupo de mujeres realizó pintas al edificio y prendiendo fuego al inmueble.

“Antigrita” 

Decenas de mujeres se sumaron a la convocatoria “antigrita”, que se realizó el 14 de septiembre en las oficinas de la Comisión Nacional de Derechos Humanos, en la Ciudad de México, que ahora es un refugio para víctimas de violencia y desaparecidos. 

Bajo la consigna “No hay una mujer en este país que no haya vivido algún tipo de violencia”, dio inicio un grito de justicia y de respeto a derechos humanos que reclaman las víctimas y las madres de mujeres asesinadas y personas desaparecidas en México.

Al grito de “la patria no nos representa”, “si tocan a una tocan a todas”, “somos malas, podemos ser peores”, y “al que no le guste… se jode, se jode”, más de 100 mujeres acudieron al “Refugio Ni Una Menos”, ubicado en la calle República de Cuba, en protesta contra los festejos patrios que realizó el gobierno federal.

Un colectivo de feministas realizó un “anti-grito” de independencia -que en México se celebra en estas fechas- y quemaron una piñata del presidente, y afirmaron que ni el mandatario ni los funcionarios de su gobierno han dado respuesta a las denuncias por feminicidios, abuso sexual y desaparición forzada.