Mucho ruido, poco debate

Por Redacción Marcha

Organizado por la ONG Argentina Debate se realizó, en la Facultad de Derecho de la UBA, el primer debate presidencial del país. Daniel Scioli fue el único ausente entre quienes superaron las PASO. Un debate con gusto a poco.

El gran ausente de la jornada fue Daniel Scioli. El candidato del Frente Para la Victoria, que encabeza las encuestas, dejó vacío uno de los atriles del escenario de la Facultad de Derecho donde se realizó el primer debate presidencial en la historia del país. Frente a la ausencia del actual gobernador de la Provincia de Buenos Aires, se podría barajar la premisa de “quien va ganando, no debate” y Scioli no quiso exponerse a la confrontación con sus adversarios.

Por su parte, el resto de los candidatos que superaron las PASO -Mauricio Macri, Sergio Massa, Nicolás del Caño, Margarita Stolbizer y Adolfo Rodríguez Saá- participaron del “Argentina Debate”. Los ejes abordados fueron: Desarrollo Económico y Humano; Educación e Infancia; Seguridad y Derechos Humanos; y la Calidad Institucional.

El debate económico fue un déficit del debate. A lo largo de las intervenciones de los distintos candidatos en el eje Desarrollo Económico y Humano, no se escucharon definiciones claras, ni concretas.

Mauricio Macri, de Cambiemos, inauguró con la consigna que viene motorizando en la campaña de “Pobreza Cero” pero sin ningún correlato de propuesta económica que la sustente. Margarita Stolbizer, de Progresistas, aprovechó para denunciar en su intervención el derrame de cianuro que sucedió en San Juan y que expone los peligros de un modelo de desarrollo. Por su parte Nicolás Del Caño, del Frente de Izquierda, caracterizó las políticas de Macri, Massa y Scioli como medidas de ajuste y propuso “el ajuste a los ajustadores”, la expropiación a los 4000 terratenientes dueños de la mitad de la tierra del país, la nacionalización del petróleo y denunció los negociados realizados con Chevron. Rodríguez Saá, de Compromiso Federal, en sintonía con su campaña electoral apuntó a la idea de fortalecer el “inmenso aparato productivo” para generar una situación de pleno empleo. Sergio Massa, de UNA, prometió un crédito para adquirir la primer vivienda, la eliminación de las retenciones, denunció el uso de los fondos de los jubilados y anunció el pago del 82% móvil.

Frente al segundo bloque, Scioli, quien se había escudado en la falta de una ley que obligue y regule un debate electoral, fue criticado por el conductor a cargo del momento: Luis Novaresio, que también utilizó la introducción para criticar la decisión de la TV Pública de no transmitir el debate y de algunos periodistas en ausentarse.

Las propuestas de Derechos Humanos, ausentes en las preguntas y las respuestas

Si bien lo temas propuestos para el debate entre candidatos y la única candidata no incorporaban un ítem específico para hablar de los derechos humanos de las mujeres, cada uno de los tópicos podrían haber sido abordados desde una perspectiva de género. Nicolás del Caño y Margarita Stolbizer, referentes del Frente de Izquierda y del Frente Progresistas respectivamente, fueron quienes incorporaron apenas algunos de los temas más urgentes como el derecho al aborto y la violencia machista en sus intervenciones.

Mauricio Macri decidió no hablar de los derechos humanos de las mujeres y tampoco lo hicieron Adolfo Rodríguez Saá ni Sergio Massa, quien sólo lo mencionó desde la perspectiva penal al exigir perpetua para los femicidas, algo que ya está estipulado por ley. En la Ciudad de Buenos Aires, la gestión del PRO vetó el protocolo de atención de abortos no punibles y hace pocos días la candidata a gobernar la provincia de Buenos Aires, María Eugenia Vidal, se manifestó en contra de la legalización del aborto. Una perla, la pregunta de Stolbizer a Rodríguez Saá sobre el porqué en San Luis no está vigente la ley de protección integral porque se entiende a “la violencia de género como un tema del ámbito privado”. Rodríguez Saá apenas titubeó respondiendo que “es un flagelo”.

Se habló de la educación y cada uno de los candidatos/as se pronunció sobre los días reales de clase, de los salarios de las y los docentes, de las nuevas tecnologías en las aulas, sin embargo no resonaron palabras que hablaran de la inclusión de la perspectiva de género en los contenidos curriculares, así como tampoco la educación sexual desde el nivel inicial.

La ilegalidad del aborto fue tema opcional en el tópico de “Seguridad y Derechos Humanos”, a la par del narcotráfico o la despenalización de la marihuana. El único candidato que eligió explicitar su postura y que aseguró que desde su espacio hay convicción de impulsar el proyecto de ley sobre la legalización del aborto fue Nicolás del Caño, del FIT. En su intervención repasó las cifras que hablan del aborto en la Argentina: 300 muertas anuales por abortos clandestinos e inseguros y 500 mil abortos en promedio cada año. Esta problemática, que hoy representa la mayor cantidad de muerte de mujeres gestantes en nuestro país, es también una cuestión de inseguridad.

En el eje de los Derechos Humanos la izquierda demostró su solidez en la temática. El candidato del Frente de Izquierda fue el único que contempló los ejes propuestos. Se refirió a favor de la despenalización de la marihuana, denunció la corrupción policial y su accionar delictivo, como también el caso emblemático de Luciano Arruga. También denunció la política de militarización de los barrios de Sergio Massa. Además, ante a la consulta del candidato de UNA respecto de la regulación de los “piquetes extorsivos”, Del Caño reivindicó las luchas de los trabajadores y la modalidad del piquete como medida concreta.

Sergio Massa, quien tiene un eje fuerte de su discurso en lo represivo, anunció su política de reformulación del código penal para promulgar la cadena perpetua para asesinos, violadores y femicidas. El candidato de UNA fue cuestionado por Stolbizer, por la incompatibilidad entre su propuesta política para la Infancia y la propuesta de bajar la edad imputabilidad; Massa contrarrestó con la propuesta de un Régimen Penal Juvenil Nacional.

Ninguno de los participantes enunció quién sería su Ministro de Seguridad, otra consulta de los organizadores.

Faltó debate

La propuesta no contempló espacios de debate entre los candidatos. Sólo exposiciones donde anunciaron propuestas que ya realizan en los sillones de los programas de tv hegemónicos. No alcanzaron las preguntas entre candidatos que, en algunos casos, funcionaron como guiño entre ellos y otras para seguir promocionando su propia propuesta.

La imposibilidad de contrarrestar fundamentos y datos duros permitió concretar una tribuna similar a los spot de campañas de la y los candidatos. La efervescencia por este primer debate presidencial en la Argentina se diluyó en la hipocresía que legitimó la metodología adoptada: Mauricio Macri pudo decir que fue quien más vivienda construyó, mientras las villas de la Ciudad aún esperan la llegada de servicio básicos. Sergio Massa quiso desmentir a Del Caño, quien lo increpó por el comprobado ausentismo en su labor parlamentaria.

Esta primera experiencia no tuvo ningún momento notorio. Apenas algunas chicanas del joven candidato del Frente de Izquierda recordándole a Macri que se encuentra procesado y a Massa que los narcotraficantes están en Nordelta. Massa pasó los segundos que le correspondían a Scioli en silencio y Macri remitió a Massa sus años de kirchenrismo.

Resta saber si este primer debate tendrá alguna incidencia en el electorado o si traerá aparejados cambios en los números de las encuestas. El formato poco aportó a escuchar ideas nuevas en la y los candidatos o a probarlos frente a frente. También, se sabrá en el corto plazo si traerá algún costo político o en la opinión pública para Daniel Scioli.