“No es un reclamo corporativo sino un reclamo por la educación pública”

Por María Cheb*

Entrevista a Ariel Slipak, docente y delegado de Asociación Gremial Docente (AGD) de la Universidad de Buenos Aires y de la CONADU Histórica.

Para conocer en profundidad el reclamo de las y los docentes universitarios que mantiene en pie de lucha a trabajadores, trabajadoras y estudiantes. Las clases públicas, charlas y una masiva movilización el pasado jueves 12 de mayo demostraron que el reclamo por la educación “No es un reclamo corporativo sino un reclamo por la educación pública”.

-¿Cuál es la situación actual de la UBA?

La situación de las universidades hoy está atravesada por varios conflictos que desde el sindicato de docentes vemos como partes de una misma cosa. En primer lugar, nuestros salarios: el gobierno nacional nos está ofreciendo una paritaria desde mayo con aumento de 15%, agregándole un aumento salarial de 5% en octubre y otro 11% en diciembre y cerrando cualquier negociación salarial hasta junio de 2017. Esto lo consideramos un insulto. Hoy en día, un docente con 5 dedicaciones simples, lo cual implica trabajo de 50 horas semanales, es pobre.

Además está la tendencia de las políticas educativas. Nuestro reclamo no es corporativo. Desde la CONADU Histórica se reclama un 45% de incremento salarial y retrotraer a paritaria a los meses de febrero y marzo, pero también, nuestro reclamo es por el boleto educativo para estudiantes, y personal docente y no docente; nuestro reclamo es por un mayor presupuesto para la universidad pública, por la aplicación del convenio colectivo de trabajo, por la derogación de la Ley de Educación Superior y por el rechazo de la criminalización de la protesta social.

-En las últimas semanas se ha hablado mucho de cómo impacta el tarifazo en la Universidad. ¿Cómo repercute estos aumentos en la Universidad?

La luz en la UBA pasó de 7 millones de pesos mensuales a 80 millones. Para darse una idea, el presupuesto nacional educativo, para las más de 50 universidades nacionales en el 2016 es de 51.400 millones. El aumento de 500 millones que fue anunciado por Macri representa menos del 1% del presupuesto nacional educativo, sin contar que el Jefe de Gabinete ya estaba facultado previamente a otorgarle 400 millones al presupuesto. Hoy se está debatiendo si la universidad pública puede o no puede pagar la luz ya que de los 500 millones de aumento, 80 millones serían para la luz de la UBA solamente. Ni se habla de las becas para estudiantes.

Hay muchas universidades nuevas y se les recortaron el presupuesto para la construcción de sus edificios o ampliaciones, y ese dinero va aparte de la ley de presupuesto. Algunas tuvieron aprobación de algunas construcciones y otras no, esto genera que peligre la apertura de nuevas carreras en dichas universidades.

-El presupuesto está orientado a un plan de privatización de la facultad…

Si, claramente que va a poder estudiar quien pueda bancarse los gastos. Esto genera deserción de los estudiantes. La tarifa educativa de los estudiantes, que son trabajadores como nosotros, afronta un incremento de 100% de aumento sumado a los aumentos de la canasta básica.

El otro reclamo es sobre la aplicación de nuestro Convenio Colectivo de Trabajo el año pasado. Este se homologó, pero según disposiciones del Consejo Interuniversitario Nacional, una vez que se aplica el Convenio que se homologó, que debería tener carácter de Ley, le da una libertad de acción a cada rector de cada universidad para que pueda disponer qué articulo cumplir y que no, esto hace que un rector puede decidir por sobre la licencia post parto, por ejemplo. Esta es una situación que se repite en las políticas públicas de salud, para que los trabajadores banquen en sus hombros los aumentos y los recortes del presupuesto. Pero sobre todo, implica descentralizar y desarmar la herramienta de negociación colectiva, además del incumplimiento de una ley que es un Convenció Colectivo.

En la UBA, desde el sindicato que ostenta la mayor legitimidad –la AGD UBA– venimos haciendo juntas internas en casi todas las universidades y colegios preuniversitarios. Venimos siguiendo el plan de lucha discutido en el congreso de la CONADU Histórica que es nuestra federación y venimos cumpliendo al día sábado 7, 23 jornadas de paro. Hace unas semanas hubo una semana de paro completa. Se ha perdido la cuenta de la cantidad de clases públicas pero han sido más de 500. Todo esto demuestra la adhesión del paro de la CONADU histórica no solo entre docentes, sino también no docentes, estudiantes. La gente que pasa en los cortes de calle está más informada sobre los reclamos y nos dan saludos de apoyo, sean cortes parciales de calles o clases públicas en parques, estaciones de subte o incluso trenes en movimiento. Pero el gobierno nacional hace oídos sordos.

-Toda la situación de las últimas semanas, hace acordar muchísimo a la situación de los 90s, mismo clima y misma reacción gubernamental.

Hay brutalidad en las declaraciones de los funcionarios del PRO. Es la oportunidad que están tomando para desmantelarla y privatizarla. La oferta inicial de Bullrich y de su gobierno por medio del Consejo inter-universitario fue de un 15% en mayo, y un 15% adicional en agosto. La oferta siguiente, luego de los paros y clases públicas, fue del 15% en mayo y luego verían si se reabre negociación en octubre, la siguiente oferta fue: 15% en mayo y 15% en diciembre con la posibilidad de cerrarla hasta junio. La siguiente a esta fue de 15% en mayo y 16% en diciembre, o sea 1% más en diciembre lo que convierte la negociación en cinismo o desinterés que vienen sumados a los casos de compañeros trabajadores muertos ante paros cardiacos por este tipo de situaciones.

El gobierno de Macri tiene un total desinterés por la situación de los trabajadores docentes. La estrategia de Macri es salir a decir mediáticamente que da a las universidades 500 millones adicionales y para nosotros no es nada.

 

*en FM Che Barracas

 

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