OSPAAAL, 47 años de trabajo por la unidad de los pueblos

OSPAAAL, 47 años de trabajo por la unidad de los pueblos

Por Fernando Vicente Prieto. La Organización de Solidaridad de los Pueblos de África, Asia y América Latina, con sede en La Habana, cumplió ayer un año más de vida. Fundada el 16 de enero de 1966, en el contexto de importantes luchas por la liberación del colonialismo en los llamados “países del tercer mundo”, la OSPAAAL -y su revista, Tricontinental- pronto se convirtió en una referencia de unidad entre los movimientos populares. Conversamos con Lourdes Cervantes Vázquez, jefa del Departamento Político de la organización.

Desde la histórica casona en el barrio de Vedado, en la capital de Cuba, Lourdes -integrante del Secretariado Ejecutivo de la OSPAAAL- explica que “el objetivo principal con el que nace nuestra organización es el de unir, acercar y enlazar a los movimientos de liberación de aquella época, en su lucha por alcanzar la independencia y la soberanía nacional. Estamos hablando de una época en que la comunidad independiente de naciones no era ni la mitad de lo que es hoy la comunidad internacional. Y acercar aquel proceso de descolonización en Asia y África al movimiento insurreccional por una segunda y definitiva independencia en América Latina y el Caribe, que reverdece en nuestro continente al calor de la Revolución Cubana”.

Eran años en los que Ernesto Guevara convocaba a crear “dos, tres, muchos Vietnam” y crecían las organizaciones que asumían la lucha armada -primero en el campo, más tarde sería en las ciudades- como una de las vías principales para avanzar en cambios revolucionarios. El propio Che, que caería en octubre de 1967 combatiendo en La Higuera, había regresado recientemente del Congo y ya se encontraba preparando su partida a Bolivia para formar el ELN (Ejército de Liberación Nacional), poniéndole el cuerpo a sus ideas como patriota latinoamericano y buscando llegar con la lucha al sur del continente, a la tierra argentina que lo había visto nacer y donde se encontraba gran parte de su familia.

En ese contexto, se desarrolla la Conferencia Tricontinental de la Habana, que reúne a unos 500 dirigentes de movimientos políticos y sociales, entre ellos Nguyen Van Tien, de Vietnam, y Salvador Allende, de Chile. El marroquí El Mehdi Ben Barka, quien había participado activamente en la organización de la conferencia, había sido secuestrado, torturado y asesinado en París, pocas semanas antes, en una operación de los servicios secretos marroquíes y franceses.

 

Casi medio siglo después, cambio y continuidad de las luchas

A 47 años de su fundación, la OSPAAAL despliega sus ejes de trabajo en diversos ámbitos. “En la medida en que han ido pasando los años, nuestra organización de manera creativa ha ido colocando en sus prioridades de trabajo aquellas que resultan las prioridades de las luchas de los países del tercer mundo. La batalla contra la descolonización sigue siendo uno de nuestros objetivos de trabajo, porque todavía tenemos que luchar por la independencia de Puerto Rico, por la recuperación de la soberanía argentina de las Malvinas, por la autodeterminación del Sahara occidental, por la constitución del estado independiente en Palestina, por mencionar las causas más emblemáticas de la lucha por la descolonización en nuestra época. Pero también forman parte de nuestras prioridades de trabajo las luchas por la unidad y por la integración, la lucha frente a la crisis climática, y también contra las agresiones imperialistas que se multiplican en el planeta, contra la instalación de bases militares y la escalada de militarización, de la cual son siempre víctimas nuestros países del Tercer mundo”.

Entre estas iniciativas, se encuentran trabajando en la organización de la Cumbre de los Pueblos que se desarrollará en Santiago de Chile entre el 25 y el 27 de enero, casi en simultáneo con la Cumbre entre la Confederación de Estados de América Latina y el Caribe (CELAC) y la Unión Europea (UE).

La expectativa es que la Cumbre de los Pueblos produzca un documento que sea un insumo para la Cumbre CELAC-UE, “con las posiciones desde los pueblos, que identifiquen cuáles son nuestras prioridades de lucha hoy, cuál es nuestra posición frente a la crisis del capitalismo, frente al continuidad de ese modelo -expoliador, saqueador, extractivista- de las trasnacionales en relación con América Latina y el Caribe”. Cervantes señala que es importante identificar “qué es para nuestros pueblos prosperidad, cuál es el paradigma civilizatorio que nos estamos planteando frente a la crisis generalizada, sistémica y multidimensional del capitalismo. Por ahí andan los objetivos que nos estamos planteando”.

A su vez, la OSPAAAL también forma parte de la Articulación de Movimientos Sociales hacia el ALBA. Este es un espacio en construcción que busca articular a organizaciones populares de todo el continente, conteniendo incluso a movimientos de países cuyos Estados han decidido no adherir a la Alianza Bolivariana para los pueblos de América, iniciativa lanzada en su momento por Hugo Chávez y Fidel Castro y que hoy reúne a Venezuela, Cuba, Bolivia y Ecuador, entre otros países.

“Dentro de las prioridades temáticas en que se unen los países desde sus pueblos, desde sus organizaciones políticas, desde sus movimientos de liberación, es que nos acercamos y contribuimos modestamente a esos procesos de construcción y de lucha de los movimientos sociales, dentro del ALBA o hacia el ALBA, como este en el que nos encontramos”.

“La carta de Belem -aprobada por movimientos sociales de todo el continente en 2009 – es un documento programática que nos une. Tenemos ya un acumulado de trabajo en plataformas, articulaciones, espacios, redes, autoconvocatorias, que alcanzan a 22 países del continente, con un trabajo fuerte en once de ellos. Desde esa fecha hasta hoy ha venido creciendo un núcleo político, que tiene una secretaría operativa que integran movimientos de distintos lugares, como Brasil, Argentina, Cuba, Colombia y Venezuela”, destaca.

Por otro lado, continúa la edición de la histórica revista Tricontinental, que va por su número 176. El último, precisamente, se centra en la continuidad del colonialismo en los tres continentes, que afecta a unas 13 millones de personas en una veintena de países -la mayoría en el Caribe-, expresión del afán de las potencias imperiales por no renunciar al dominio político y económico de territorios ajenos, violando incluso la resolución 1514 de la ONU.

“Mientras exista esta organización de solidaridad tricontinental”, concluye Lourdes, “aquí tendrán los pueblos de nuestro continente y de todo el Tercer mundo una modesta pero comprometida trinchera de lucha, de solidaridad, de acompañamiento y de apoyo a todas las expresiones de resistencia y de batalla de los pueblos por un futuro de justicia, de independencia, de unidad. Por ese mundo mejor y posible que nos enlaza y que nos identifica a cada vez más mujeres y hombres de todo el planeta”.