Para que no se olvide quién es Obama

Para que no se olvide quién es Obama

Por Sofía Athanassopoulos* desde Caracas. Justo después del giro de Estados Unidos en la relación con Cuba, Obama firmó la ley que sanciona a funcionarios venezolanos. Para Maduro, “son las contradicciones de un imperio que pretende imponer su dominación por cualquier vía”.

Tal y como lo venía advirtiendo el gobierno de Estados Unidos, el pasado jueves el presidente Barack Obama firmó una serie de sanciones contra funcionarios venezolanos a los cuales acusan de “violar los derechos humanos” durante las protestas que sacudieron al país en febrero de este año.

Aquel plan desestabilizador conocido como “la salida”, impulsado por Leopoldo López, líder del partido de derecha Voluntad Popular, y la ex diputada María Corina Machado, buscó generar caos y derrocar al presidente Nicolás Maduro. Las violentas acciones opositoras dejaron un saldo de 43 muertos y cientos de heridos.

Obama autorizó las sanciones un día después del anuncio del restablecimiento de las relaciones diplomáticas con Cuba, gran aliado de Venezuela en la región, y ese mismo día firmó además nuevas sanciones contra Rusia por el conflicto en Ucrania.

El demócrata Robert Menéndez, presidente del Comité de Asuntos Exteriores del Senado estadounidense, fue el impulsor del Proyecto de Ley para la Defensa de Derechos Humanos y Sociedad Civil de Venezuela, mientras que el senador Marco Rubio fue uno de los autores de la ley.

“La sanciones irán contra los funcionarios y matones del régimen de Maduro, quienes durante todo el 2014 han autorizado y llevado adelante asesinatos, golpizas, encarcelamientos injustos, enjuciamientos ilegales y absurdos procesamientos a opositores políticos y venezolanos inocentes que demandan un futuro mejor”, afirmó Rubio.

Las sanciones contemplan la suspensión de visas y el congelamiento de activos en territorio estadounidense pertenecientes a funcionarios venezolanos calificados por Washington como violadores de los derechos humanos. El Departamento de Estado de EEUU ya había suspendido en julio las visas a 24 funcionarios venezolanos acusados de violar derechos humanos durante las protestas.

La Mesa de la Unidad Democrática (MUD), alianza opositora venezolana, dijo que respalda toda iniciativa que tome “cualquier Parlamento” o “cualquier país” del mundo para castigar a los violadores de derechos humanos, en alusión a las sanciones que aprobó Estados Unidos contra funcionarios venezolanos.

Sanciones inmorales

Las medidas tomadas por el gobierno de los EEUU desataron reacciones de rechazo tanto en Venezuela como a nivel internacional por las contradicciones que implican.

La Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA) y los mandatarios del Mercosur, Unasur y Petrocaribe manifestaron su apoyo y solidaridad al país suramericano frente a las nuevas intenciones intervencionistas estadounidenses en los asuntos internos de Venezuela.

El presidente cubano Raúl Castro expresó que su país tiene una relación especial con Venezuela y que seguirán brindándole apoyo frente a los intentos de desestabilizar al gobierno de Nicolás Maduro.

Igualmente, Evo Morales, presidente de Bolivia, invitó al gobierno de Estados Unidos a aprobar medidas contra la discriminación o la pena de muerte, en lugar de continuar con sus políticas injerencistas sobre los asuntos internos de otros países.

“Imperialistas del Norte por cualquier vía seguirán fracasando, Nuestra América más nunca será colonia de nadie, así lo juramos, así será”, escribió el presidente venezolano Nicolás Maduro a través de su cuenta en Twitter, calificando esta acción como una nueva escalada de medidas tomadas por la élite imperial de Norteamérica en contra del país.

Resaltó el mandatario que EEUU, por un lado, reconoce el fracaso de las políticas de agresión y bloqueo contra Cuba pero por otro inicia una nueva etapa de agresiones contra la patria de Bolívar.

“Son las contradicciones de un imperio que pretende imponer su dominación por cualquier vía, subestimando la fuerza y conciencia de la Patria”, añadió.

Para el canciller de Venezuela, Rafael Ramírez, la principal razón por la que se sanciona al país es el socialismo y precisamente con esa bandera Venezuela asumirá en 2015 la presidencia del Movimiento de Países No Alineados, además de ser miembro no permanente del Consejo de Seguridad de la ONU, escenarios en los que seguirán denunciando al imperialismo, aseguró.

“Lo más grave de las sanciones tiene que ver con que es un cheque en blanco, incentivo a grupos al margen de la ley en Venezuela… Estamos cansados de los grupos fascistas y que estén siendo financiados por organizaciones de Estados Unidos”, señaló.

Nada tienen que ver estas sanciones con los derechos humanos, destaca Ramírez,”porque si fuese así, Estados Unidos tendría que autosancionarse, debido a que ha sido un desastre la política de torturas que practica este país para sus objetivos políticos, es evidente la situación de Guantánamo que es una vergüenza. Los aliados estratégicos de Estados Unidos son grandes violadores de los derechos humanos”, denunció.

Por su parte, el presidente de la Asamblea Nacional de Venezuela, Diosdado Cabello, publicó un artículo de opinión en el diario The New York Times el mismo día que Obama firmó las sanciones, en el que sugiere que estas medidas son una cortina de humo para sacar de la opinión pública las protestas en Estados Unidos en contra de la brutalidad policial.

Venezuela estudia medidas de respuesta

Ante el escenario de injerencista planteado por los EEUU, el canciller venezolano Rafael Ramírez no descarta que el gobierno implemente acciones para responder a esta nueva arremetida de Washington.

“Nos reservamos un conjunto de medidas para responder a esta situación, para llevar las relaciones al nivel que se corresponde a la situación actual”, indicó.

Aunque las declaraciones de representantes de la oposición venezolana señalan que estas sanciones no son contra el país sino solamente contra los funcionarios “chavistas”, el ministro para la Defensa, mayor general Vladimir Padrino López, afirmó que estas medidas impuestas por EEUU tienen un trasfondo muy peligroso, ya que buscan hacerle creer al mundo que Venezuela es un “Estado fallido” e imposible de gobernar.

Por eso calificó las medidas como una conjura internacional bien preparada y medida, dado que esta misma semana el Parlamento Europeo manifestó su preocupación por los derechos humanos en el país.

“Es una arremetida más contra Venezuela, grotesca, grosera, que se desprende de una actitud inmoral o de doble moral porque nadie tiene autoridad y menos Estados Unidos, que no ha suscrito ningún tratado de derechos humanos, a tratar de calificar la actuación de un Estado que ha respondido responsablemente ante la violencia que sufrimos el primer semestre de este año. Es un asunto de doble moral”, afirmó el ministro.

Reiteró que cualquier acción violenta en contra del Gobierno de Nicolás Maduro recibirá la respuesta pertinente y consideró que la verdadera intención de las medidas es sacar del poder al mandatario.

A pesar de que EEUU es el principal comprador del petróleo venezolano, debido a distintos episodios de injerencia, entre ellos el golpe de Estado al presidente Hugo Chávez en el año 2002, donde se comprobó la participación estadounidense, los dos países mantienen unas relaciones tensas y sus legaciones diplomáticas se encuentran a nivel de encargados de negocios tras las expulsiones mutuas de sus embajadores hace cuatro años.

* Periodista venezolana