Rio Negro, represión y detenciones en la universidad

Por Luz Ailin Baez 

Gendarmería reprimió y detuvo a estudiantes y docentes que realizaban una medida de protesta pacífica en la Universidad Nacional de Rio Negro contra el ajuste que sufre el claustro. 

A 35 años del inicio del período democrático más extenso de nuestra historia como país, y en el Día Mundial de los Derechos Humanos, Gendarmería desalojó de forma violenta una toma pacífica del vicerrectorado de la Universidad  Nacional de Rio Negro, UNRN,  en General Roca. El violento operativo se inició a las 6 de la mañana y  tuvo como resultado la detención de seis mujeres y dos hombres.

El desalojo de la medida de protesta pacífica se realizó con un gran despliegue de las fuerzas de seguridad.   Con 13 camiones hidrantes, Unimog,   gases lacrimógenos y balas de goma, intenta ser el corolario del conflicto. El 14 de septiembre pasado, un grupo de estudiantes y docentes  que conformaron la Asamblea Interclaustro en Lucha,  decidieron tomar el vicerrectorado de la Universidad como medida de protesta, en el marco de inmensos recortes presupuestarios que afectan a todas las universidades nacionales, y a la educación en general.  En ese momento en respuesta a la medida, las autoridades de  la institución resolvieron  iniciarles una causa penal, lo que redundó en la profundización de las medidas de lucha.

“Esta toma se prolonga en el tiempo debido a la denuncia federal del rector Carlos Arzone a compañeras que continúan procesadas por delito agravado.  Es en este contexto que hoy nuevamente las autoridades en conjunto con las fuerzas represivas,  en el dia de la “democracia” y los derechos humanos desalojan, reprimen y detienen a docentes y estudiantes que permanecían en la toma”, explicó un estudiante de la UNRN en diálogo con la Radio Comunitaria La Revuelta.

Por su parte el periodista Carlos Castillo,  de Radio Antena Libre,  presente en el lugar,  expresó que “tenemos un despliegue policial impresionante, nunca visto antes para esta ciudad.  También relató que “fue detenido Fernando Larrubia, abogado de dos compañeras docentes, que se acercó al lugar ante esta situación” y así relataba el episodio: “el abogado de una de las docentes que estaba en la toma quiso cruzar al edificio para constatar el estado de salud de las personas. Lo retuvieron, se generó forcejeo y lo detuvieron. Una situación muy violenta que se disolvió por el gas pimienta que tiraron”.

Desde el gremio docente rionegrino, UnTER, repudiaron la militarización de la alta casa de estudios y expresaron que: “En el día Internacional de los Derechos Humanos, se produce un desalojo y militarizan la ciudad desde las 5 de la mañana, usan el carro hidrante y balas de goma, para dispersar a las personas que se acercaron preocupadas por el despliegue militar y agreden a la prensa. Rechazamos éste operativo excesivo, y expresamos nuestra preocupación por la integridad física de las personas detenidas.  A cien años de la Reforma Universitaria de autonomía, libertad de cátedra y cogobierno recordamos la frase del Manifiesto Liminar ‘los dolores que nos quedan son las libertades que faltan’. En un contexto de recorte presupuestario las y los docentes nos manifestamos en defensa de la educación pública”.

Con historia

En la provincia ha avanzado de manera exponencial la criminalización de la protesta, que desde siempre se ha ensañado con los pueblos originarios y que intenta aleccionar, por la fuerza de los palos y con los jueces de turno, a quienes levantan la voz contra las medidas de recorte. Tal como sostuvieron desde CORREPI, el desalojo con represión y violencia “muestran una vez más la impunidad de la avanzada represiva contra los sectores que se organizan contra las medidas de ajuste de los gobiernos provinciales, funcionales al gobierno nacional”.

 

Bien vale recordar que fue en Rio Negro donde se llevó a juicio a la docente Marina Schifrin, cuando protestaba junto a otras personas por salario digno en Bariloche en 1996; es también la provincia donde aún está fresco el recuerdo de Diego Bonefoi, el jóven de 15 años baleado en la nuca por el cabo Sergio Colombil;  la  misma provincia donde actualmente son legales las detenciones a menores de 18 años sin dar aviso a los padres y sin intervenciones de unidades judiciales específicas para niñez y adolescencia. La provincia donde el Grupo Albatros de la Prefectura Naval asesinó por la espalda al joven mapuche Rafael Nahuel, cuyos responsables aún están impunes. Como parte de una extensa lista,  con víctimas como el trabajador desaparecido Daniel Solano, cuyos responsables siempre son las fuerzas que debieran cuidarnos.

Las y los detenidos  en el operativo en la UNRN fueron trasladados al Juzgado Federal de Fiske Menuco, General Roca, y según informó la Coordinadora contra la Represión Policía e Institucional, “la abogada Jorgelina Montero intentó tomar vista de las y los detenidos y ver su estado de salud, lo cual le fue negado por el mismo juez que impulsó el desalojo de la toma”.

Viralizada la noticia de la represión, organizaciones de DDHH, sindicatos y organizaciones sociales instaron a denunciar y exigir la liberación de las y los detenidos, que se encuentran en  el Juzgado Federal de Fiske Menuco, General RocaMaria . Las y los detenidos son: José Urruchua, Victoria Naffa, Virginia Naffa, Gloria Rojas, Samara Martín Coen, Manuela Farias, Lucas Pinos, Malen Irahola y Fernando Larrubia.

El conflicto de la Universidad Nacional de Río Negro no es más que una muestra más del tendal de víctimas institucionales del plan de ajuste  que recién empieza a cobrar notoriedad en los medios masivos con el accionar de las fuerzas de inseguridad.   La foto del conflicto comienza a ser visibilizado por  imágenes que muestran  las balas sonando y los gendarmes avanzando,  que reprimen a trabajadores y sectores populares que pese a todo se siguen organizando para resistir.