Se intensifican los conflictos salariales en Córdoba

Por Joaquín Urioste. A pocos días de finalizar el ciclo lectivo, cinco mil docentes cordobeses realizaron un paro para rechazar la pauta salarial del 12% planteada por el gobierno para el 2012.

Los maestros nucleados en la Unión de Educadores de la Provincia de Córdoba (UEPC)  se concentraron frente a la Legislatura de Córdoba para rechazar la pauta salarial del 12%, regida para el próximo año. En el marco del primer paro general de actividades y con un 95% de adhesión, los maestros reclamaron mayor presupuesto para las escuelas y los trabajadores de la educación.

A este reclamo, se suma al conflicto de trabajadores agrupados en el Sindicato Unión Obreros y Empleado Municipales (SUOEM), quienes siguen en disputa por el contrato efectivo de 400 monotributistas a cargo de la municipalidad de Córdoba. Ante la imposibilidad legal del intendente Daniel Giacomino de efectivizar el traspaso de los trabajadores a planta permanente, quedó a cargo del Concejo Deliberante dar marcha atrás con una norma dictada en 2008 (durante la gestión de Giacomino) que impide el contrato de nuevo personal.

La salud en córdoba sigue en terapia

El conflicto provincial llevado a cabo por trabajadores de la salud que tuvo inicio en el mes de septiembre sigue sin lograr acuerdos. Aún no ha habido una solución definitiva por parte de la Secretaría de Trabajo de la Provincia al reclamo del Sindicato de Empleados Públicos (SEP), la Unión de Trabajadores de la Salud (UTS), la Asociación Trabajadores del Estado (ATE) y Enfermeras Unidas, que exigen una suba del salario básico a 5600 pesos, más cercano al monto estipulado de la Canasta Básica Familiar.

Tras varias movilizaciones y paros convocados en las últimas nueve semanas y ante la imposibilidad de destrabar el conflicto, Carlos Altamirano, titular de la UTS, solicitó la conciliación obligatoria como  medida para seguir adelante en las negociaciones. Ante el pedido, la cartera de Trabajo dispuso el pasado 10 de noviembre dicha disposición que obliga a las distintas partes a llegar a un acuerdo.

Desde la Provincia, el ministro de salud Oscar Gonzales recibió a UTS y Enfermeras Unidas, agrupaciones que hasta el momento no habían participado de las reuniones ni habían sido reconocidas como representantes de los trabajadores.

Sin bien la conciliación fue acatada por la mayoría de los empleados estatales, aún hay disconformidad. Altamirano, titular de la UTS afirmó: “Es la única salida ya que, obliga a las partes a sentarse a dialogar. Si no acatamos, no iniciamos el diálogo”.  Enfermeras Unidas se resolvió a favor de la medida y el SEP decidió acceder, pero antepuso  dos condiciones: retrotraer la negociación  al primero de octubre y establecer un marco de medidas concretas como piso de discusión.

En tanto, desde ATE se resolvió seguir adelante con las medidas de fuerza llevadas a cabo en los hospitales Misericordia y Rawson. “Los trabajadores jamás pedimos la conciliación obligatoria, es un arma de la patronal para desmovilizar los paros”, explicó Fernando “Pancho” Castro, delegado de ATE en el polo sanitario.

Sin bien los gremios sentados en la mesa de discusión señalaron  diferencias, anticiparon que la cuestión salarial será el eje principal para llegar a una resolución efectiva del conflicto. En este sentido, Altamirano afirmó: “Si la Provincia no hace una oferta salarial, el conflicto no se resolverá”.