Sin licencia social para la minería a cielo abierto

Por Sebastián Saade

En un comunicado difundido por la Asamblea de Vecinos Autoconvocados de Las Coloradas expresaron su preocupación ante los anuncios de exploración minera sobre la cuenca Catan Lil, en la provincia de Neuquén. Las organizaciones y miembros de las comunidades que integran la Asamblea rechazaron la audiencia pública no vinculante convocada por la Secretaría de Estado de Ambiente y Desarrollo Sostenible para el próximo 12 de agosto sobre el proyecto de la minera mexicana Southern Copper, que perforará 10 pozos en un área cercana al cerro Chachil, entre Zapala y Las Coloradas.

 

En el comunicado difundido por la Asamblea expresaron que “rechazan todo proyecto que no cuente con la licencia social de la población de nuestro departamento”. Así también exigen “que se realice la consulta previa, libre e informada que establece el Convenio 169 de la OIT (Ley nacional 24.071) a las comunidades preexistentes afectadas”, como es el caso de Las Coloradas.

German Zuñiga, habitante de Zapala y abogado de la Asamblea explicó a Marcha que la información que se ha dado de la Dirección de Minería es muy reducida. “No se es claro en cuanto a los días de exploración, siguen hablando que son cuarenta días que son los que salen en el boletín oficial de la provincia de Neuquén, pero en el informe de impacto ambiental se habla de tres meses”, afirmó. “Con lo cual, como mínimo la información es incongruente.”

El Abogado de la Asamblea Las Coloradas ratificó que se oponen a que la audiencia sea no vinculante porque consideran que no hay muchas posibilidades de que la ciudadanía sea escuchada. “Es una mera formalidad para darle ingreso a la empresa, o por lo menos, darle inicio formalmente al proyecto de explotación”, aseveró Zuñiga. Desde la Asamblea informaron que además, se está intentando frenar este proyecto con una ordenanza desde la municipalidad, pero se han encontrado con el problema que el proyecto de exploración se encuentra fuera del ejido municipal. Zuñiga expresó que están buscando una estrategia alternativa o alguna acción judicial que suspenda la audiencia del 12 de agosto.

Además desmintieron que el gobierno provincial y la empresa tengan el visto bueno de las comunidades que habitan la región. “También en el informe se dice que tuvieron la conformidad de Juan Romero, que es un ex lonko (jefe de comunidad mapuche) Felipin. Apenas se supo esa información, el lonko salió a desmentir esa información  y por otro lado, ya iniciaron las acciones judiciales contra la empresa por haber utilizado su nombre sin consulta previa” relató a Marcha el abogado.

¿La minería de cobre no contamina?

A través de un comunicado, la Dirección de Minería, informó que la minera Southern Copper presentó un informe de impacto ambiental que fue aprobado por la Dirección de Minería y por la Secretaría de Ambiente. El trabajo de exploración consistiría en realizar diez perforaciones de pequeño diámetro -diez centímetros- de entre 300 y 500 metros de profundidad, para extraer testigos de roca y luego analizarlos en laboratorio.

El Director de Minería de Neuquén, Carlos Portilla, expresó al Diario de Río Negro que “es importante destacar que la cantidad máxima de agua que se utilizará será de 60 metros cúbicos por día de perforación, reutilizándose pozo a pozo; es decir que el agua usada no se derrama ya que se reutiliza en un circuito cerrado de circulación”. Portilla también explicó que el agua que no se utilice al final de las perforaciones será analizada por la Dirección Provincial de Recursos Hídricos. En este sentido si se encuentra apta, se devolverá al arroyo más cercano, y de no ser así, deberá ser procesada para devolverle las aptitudes de potabilidad.

Germán Zuñiga expresó que en relación a la posibilidad de no contaminación, “es una afirmación no categórica, susceptible y necesaria de acreditación. Por lo menos en el proceso de exploración es imposible que no se contamine o que no haya una modificación en el ambiente, ya sea desde el suelo, desde el aire, la flora y la fauna”.

Además alertó sobre el peligro de que estos trabajos de exploración abran la posibilidad de que se instalen un proyecto de megaminería a cielo abierto. “El Director de Minería de la provincia de Neuquén, en una de las entrevistas radiales que ha tenido, manifestó que ojalá que haya cobre, y oro, lo cual nos profundiza la preocupación” afirmó Zuñiga. “Sólo si estamos hablando de cobre es que está diseminado, y es casi imposible que se puede realizar con una minería tradicional, lo cual estaríamos ante una posible explotación de minería a cielo abierto”, sentenció.

¿Quiénes son Southern Cooper?

La empresa Southern Cooper nació en el año 2005 de la fusión de las empresas Southern Perú Cooper Corporation con Minera Mexico y subsidiarias. Según como se presentan en su página web, se transformaron en la empresa “con las mayores reservas de cobre entre compañías que cotizan en bolsa y una de las corporaciones minero- metalúrgicas más grande del mundo”.  La empresa Southern Cooper trascendió mediáticamente por el desastre ambiental generado en el proyecto de extracción de Cobre de Tía María en Perú.

Cuando Southern empezó sus operaciones en los años cincuenta, contaminó severamente la costa producto de sus procesos de fundición y la creación de relaves. Darío Oviedo, director de Servicios Ambientales de Southern, expresó al diario el Mercurio de Perú “que esto debe ser entendido dentro de un contexto histórico ya que en esa época no existían tecnologías limpias ni las exigencias de protección del medio ambiente que tenemos hoy, por lo que la tendencia era fundamentalmente aumentar la producción sin tomar en cuenta factores medioambientales”.

En julio de 2009 la empresa presentó al Estado un Estudio de Impacto Ambiental (EIA), el cual recibió una serie de observaciones, entre las cuales el uso del agua era el tema más sensible. La población asumió que el agua que destinaban a la agricultura se usaría en las operaciones de la minera. El 16 de marzo del 2011, la Oficina de las Naciones Unidas de Servicios para Proyectos (UNOPS) presentó un informe con 138 observaciones, que indicaba, entre otras cosas, que no se contaba con un estudio hidrogeológico. Al filtrarse información del informe de la UNOPS se desataron una serie de protestas, recibieron una feroz represión policial que dejó un saldo de tres muertos y medio centenar de heridos. En marzo del 2015 se retomaron las protestas contra la explotación minera de la empresa mexicana. Los largos treinta días de resistencia popular dejaron el saldo de un muerto y varios heridos.

La lucha llevada a cabo por las organizaciones que se oponen a este tipo de proyectos extractivistas dio sus frutos. Tal es así que el 27 de mayo pasado el director de Relaciones Institucionales de Southern Perú Copper Corporation, Julio Morriberón, anunció el retiro definitivo del proyecto minero Tía María de Arequipa. “En primer lugar, la arremetida de un nuevo tipo de terrorismo, el terrorismo antiminero. En segundo lugar, la parálisis del Estado en su rol de promover las inversiones y dar las garantías necesarias para que se pongan en marcha” expresó Morriberón a medios peruanos. Días más tarde por presión del gobierno peruano la empresa se rectificó de lo anunciado días antes.

La historia se repite a lo largo de la cordillera latinoamericana. Una empresa trasnacional que se instala en connivencia con los gobiernos de turno, saquea los recursos naturales para satisfacer la demanda de bienes suntuarios de los países desarrollados y a cambio, un porcentaje de regalías que representa un vuelto para dichas empresas. A cambio nos dejan un medio ambiente destruido, promesas de desarrollos regionales que nunca se materializan y un futuro contaminado. Es por eso que la lucha continúa.