Terratenientes porteños

Por Daniel Lucero y María Cheb*

Entrevista con Facundo Di Fillipo en relación a la ciudad de Buenos Aires donde se cuenta con un gran déficit habitacional, sin embargo los sectores empresariales vienen obteniendo ganancias siderales.

Dentro del reducido espacio que posee la Ciudad de Buenos Aires (200 km2) hay una gran cantidad de viviendas ociosas y predios que el gobierno puede explotar económicamente o usarlos para un uso social, ya sea aportando más espacios verdes o llevando a cabo la construcción necesaria y urgente de viviendas sociales. ¿Porqué siguen habiendo tantas familias con problemas habitacionales? La respuesta surge directamente cuando se observan los mega-proyectos desarrollados en los últimos años en alianza con grandes actores privados. ¿Quiénes son los ganadores de esta estrategia de negocios?, o más importante aún, ¿qué perdemos los demás?

La Ciudad de Buenos Aires tiene alrededor de 2.850.000 personas, de las cuales más de 500.000 tienen problemas habitacionales (un 20% al menos hasta 2015). Sin embargo no se ha visto hasta el día de hoy un proyecto serio y consecuente de reurbanización de los barrios populares (Villas de emergencia) ni tampoco la construcción por parte del Estado de viviendas para garantizar el derecho a una vivienda digna a miles de personas con situación de emergencia habitacional. La verdad es que en la Ciudad, que es el distrito más rico del país, no se ha desarrollado ningún plan de financiamiento realista que de la posibilidad de construir o comprar una vivienda. Lo que sí se vio es la gentrificación, la construcción de shoppings, torres lujosas y playas de estacionamiento en distintos barrios. Sólo queda sumar las desniveladas leyes para inquilinos y el escenario se vuelve verdaderamente dramático.

La Lógica del lucro privado

Como bien lo dice Facundo Di Filippo (ex legislador de la ciudad por el Partido Social) en comunicación con FM 99.7 Che Barracas “La plusvalía de la Renta Urbana es el mayor problema que tiene la Ciudad y uno de los menos visibilizados, porque es la mayor forma de acumulación de capital que tienen las empresas y luego terminan distorsionando los barrios, generando procesos de gentrificación”.

¿Cómo se explica esto? Pues bien, la Ciudad cuenta con tierras públicas y privadas que le pertenecen. En los últimos años se viene dando cada vez con mayor frecuencia la concesión casi gratuita de tierra de alto valor a grupos privados, casi siempre relacionados por amistad o parentesco a los funcionarios gubernamentales. Estos grupos aprovechan estos regalos para lucrar, y así comienzan a construir mega-proyectos que benefician a sectores altos de la sociedad porteña urbana. Es el caso de las torres de lujo, hoteles y shoppings que se han desarrollado en el colapsado territorio urbano.

Explica Facundo Di Fillipo que “Sumado a esto se generan sectores grises como el de Costa Salguero, donde se renuevan concesiones vencidas sin pagar un peso a la ciudad, en un lugar donde de acuerdo a la ley debería funcionar un parque, o donde no hay controles de la administración porteña. Así, la tierra se convierte en una zona que escapa a cualquier tipo de normativa. En cada mega-proyecto o incluso en cada distritación de cada barrio (los Distritos del arte, deporte, diseño, etc…) los grandes grupos económicos comienzan a alterar no solamente la cultura, la historia y la imagen de barrio a su semejanza sino que comienzan a chupar literalmente más energía lumínica (aportando más a la crisis energética) y mayor presión de agua como así también, a generar mayor cantidad de desagotes cloacales aportando a provocar inundaciones al no dar a basto el sistema de desagote de la ciudad. También estos proyectos contribuyen con el deterioro medioambiental al quitarle a la ciudad de sus pocas zonas verdes, capaces de retener gran parte del agua de lluvia, tal como fue el caso del Shopping DOT”.

Pero aquí no termina todo. “Gracias a la complicidad de los funcionarios públicos se terminan modificando las zonificaciones de cada barrio, con lo cual estos grandes grupos se adueñan de tierras que la Ciudad podría o vender a un mayor precio y sacar un rédito económico o destinarlas a espacios públicos. Luego realizan sus mega-proyectos y sacan un rédito económico mayor: los grandes ganadores son los empresarios, los perdedores las personas que terminan yéndose de sus zonas residenciales, dando lugar a un proceso de gentrificación. Los proyectos que se llevan a cabo no están destinados claramente a la población más vulnerable, de hecho el gobierno de la ciudad aporta con estos grupos para barrer con la gente no deseada: desde varios casos denunciados en La Boca de quema inusual de conventillos (La Boca es el Distrito del Arte), hasta desalojos en los hoteles y pensiones de la Ciudad o quizás el caso más controversial: la construcción de la Villa Olímpica para los Juegos Olímpicos Juveniles de 2018 en Parque Roca, en el sur, en una de las zonas con mayor exclusión social y cercano a conflictos relacionados con necesidad de viviendas tales como lo vino siendo el del Parque Indoamericano”.

¿Quiénes son estos ganadores en el juego de tierras de la ciudad?

Uno de los principales ganadores es Emaco S.A. que tiene la licitación para la construcción de la Villa OIímpica, caso emblemático si los hay. Luego de que pasen los Juegos Olímpicos estas viviendas serán (a modo de PROmesa) destinadas a viviendas sociales, hasta mientras los sectores que precisan un techo deberán esperar un poquito. Estos socios de los grandes grupos resultan ser siempre los mismos. Emaco SA tiene entre sus socios a Federico León Besandón y Alberto Luis Gutierrez, socios también de Telemetrix S.A., el grupo que concesiona a Costa Salguero.

El otro gran ganador entre los tantos es el grupo IRSA, que tiene en su haber la concesión del Shopping DOT, el proyecto del Shopping en Caballito y el Buenos Aires Desing entre otros, donde en el último caso se paga por semejante shopping un canon mensual de 50.000 pesos.

Podríamos mencionar muchos más casos como el de Cristóbal López quién venía explotando las salas de juegos del casino flotante sin pagar siquiera ingresos brutos, o su deuda de miles de millones de pesos por el Hipódromo de Buenos Aires. Estos personajes relacionados con otros como Nicolás Caputto o Federico de Achaval, son los nexos del poder. Estas 3 personas se mueven y movieron en ámbitos kirchneristas y del Pro, y quizás esto ayude a explicar un poco porqué durante 8 años en la Legislatura porteña los kirchneristas votaban sin problemas los mega-proyectos de entrega de tierras, más allá de algún voto del Pro a alguna propuesta Kirchnerisra. Al fin y al cabo son los mismos negocios, los mismos socios, los mismos ganadores de siempre.

Más allá de los presupuestos y la propaganda, las políticas gubernamentales muestran claramente una lógica empresarial que es contraria a la necesidad de miles de personas. Está claro que la propuesta de crear la Agencia de Bienes no va en la dirección contraria, sino que llama a reforzar y potenciar un negocio que se vuelve más jugoso y delicado a medida que la tierra en la Ciudad se vuelve más escasa. Mientras tanto, escenas como la de Costa Salguero y su dudosa concesión, seguirán provocando muertes y polémicas sin responsables claros. Es difícil esperar que un gobierno como el del Pro trabaje a favor del pueblo si un gobierno a favor de lo nacional y lo popular, no lo hizo por 12 años.

* Periodistas de Mañanas Rebeldes en FM Che Barracas. Para escuchar la entrevista pueden hacerlo en Mañanas Rebeldes en www.chebarracas.blogspot.com.