Una denuncia sobre la violencia institucional obstétrica

Por Redacción Marcha

Un documental misionero cuestiona la violencia institucional obstétrica que sucede en hospitales y clínicas. Plantea alternativas y defiende el respeto como paradigma central de cada parto. Marcha acompaña la presentación en Buenos Aires.

 

Como en tantas aristas que tienen que ver con los derechos de las mujeres, en materia de partos la situación obligatoria sellada en la letra escrita de la ley se aleja de lo real y cotidiano. Existe una normativa nacional, la 25.929, que demanda que el sistema sanitario público informe, asista, acompañe y respete a quien pare. Sin embargo, en la vida real, las “pacientes” son maltratadas. Es decir, se convierten en víctima de violencia generada con anuencia y presencia de las instituciones. Así lo denuncia el documental misionero “Las formas de nacer”, que se proyectará mañana en Buenos Aires y que Marcha acompañará en su presentación.

Realizado por la cooperativa de comunicación Superficie, el material toma como eje la vivencia de Paula Pisak, una sobreviviente de la violencia institucional obstétrica que todavía lleva secuelas motrices y auditivas por la mala praxis sufrida al parir a su primera hija. A partir de su relato, se enlazan otros que enuncian y cuestionan el accionar de médicos, clínicas y hospitales en el recibimiento de niños y niñas, que en ocasiones se convierte en acciones para el beneficio económico de los centros privados. El documental, que contó con el apoyo del Centro Flora Tristán de la Universidad Nacional de Misiones, avanza a partir de unir testimonios que tienen en común el maltrato.

Desde insultos y formas agresivas de tratar a las mujeres hasta cesáreas obligadas cuando había chances de parto natural, parir en un hospital o sanatorio puede ser un proceso difícil de transitar. “Formas de nacer” no sólo lo denuncia sino que ahonda en la información sobre alternativas para traer a un humano o humana por fuera de las prácticas y posiciones hegemónicas de la medicina occidental, que olvida sin inocencia los hábitos ancestrales, de cuando las embarazadas parían en sus pueblos, con la experiencia de quienes lo habían hecho antes como guía. Por ejemplo, se menciona la tradición del pueblo originario Mbya Guarani, que propone dar a luz en cuclillas en contraposición a estar acostada sobre una camilla especial, diseñada para la comodidad del o la profesional. Mientras los pujos son más dolorosos y complejos en esa posición para quien debe ser protagonista del suceso, la comodidad de la silla está para quien cobra, como cualquier otro trabajo, por facilitar el nacimiento.

Esto sucede pese a que en todo el país rige la a Ley Nacional 25.929 sobre Derechos de Padres e Hijos durante el Proceso de Nacimiento, que advierte que se podrá sancionar a quien no entienda como prioritario velar por el bienestar integral de las parturientas y puérperas, ya sea al informar sobre el desarrollo del embarazo y el parto, ser tratada con cordialidad y acompañadas de personas de su confianza durante el parto, entre otros aspectos.

En el trasfondo del audiovisual se encuentra la crítica al paradigma que entiende que el embarazo debe ser atendido como cualquier otro episodio de la ciencia médica: con medicamentos, con una paciente doliente, con alguien que sabe y se queda con la potestad de decidir. En cambio, el eje del parto respetado es que quien decide sobre el propio cuerpo es aquella que trae a alguien más a este planeta, en el marco de respeto de su vida y la de su hijo o hija.

Según el equipo de realización, el trabajo no pretende convertirse en un compendio de maneras de parir sino en una herramienta de discusión y reflexión sobre las ideas instaladas en torno al organismo y a procesos que se esperan relevantes para las personas. Además, que cada mujer es quien mejor conoce sus sensaciones y deseos, y, por lo tanto, quien debe investigar las alternativas para parir. Ya sea en casa o en un hospital, la consigna es que el respeto prime.

“Las formas de nacer” se presentará mañana a las 19 en la Sala Tuñón del Centro Cultural de la Cooperación, avenida Corrientes 1543 de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, con entrada libre y gratuita. Además de la proyección, expondrán los integrantes de Superficie y de los colectivos de comunicación que acompañan la iniciativa: Red Colmena, Madreselva y Marcha.

Más info: https://www.facebook.com/events/699095960213889/