Palos e inflación para todos y todas: la fórmula de Cambiemos

Por Mario Hernández

Reprimieron a comerciantes y trabajadores en Rosario mientras caían las ventas por el Día del Padre y amenazan con no pagar los aguinaldos. El panorama sindical de la semana hace foco en la situación de cientos de trabajadoras y trabajadores.

Mientras un argentino pagó U$S 676.000 por objetos de Hitler en una subasta en Munich, en Rosario el Presidente Macri emulaba las convocatorias del dictador alemán arengando a 5.000 niños que juraban la bandera haciéndoles repetir la consigna de su campaña: “Sí, se puede”.

El mandatario tenía previsto permanecer en la ciudad durante 45 minutos para protagonizar un acto breve en medio de fuertes medidas de seguridad, con el Monumento a la Bandera y sus alrededores cerrados al público en un radio de 300 metros durante la estadía del Jefe de Estado.

Los y las comerciantes y trabajadores que integran la Multisectorial  y se dieron cita una hora antes del arribo del Presidente para protestar contra los aumentos de tarifas de los servicios públicos y los problemas que padecen debido a la inflación, fueron salvajemente reprimidos por la Gendarmería.

Recordemos que motivos para manifestarse no les faltan. Según los datos relevados por la asociación civil Concejalía Popular, en el centro de la ciudad hay 604 locales cerrados; en el macrocentro 447; en los centros comerciales como Ayacucho y Echesortu unos 270; y en los corredores como bulevar Oroño y avenida Pellegrini, 221. La suma de los comercios que tienen sus persianas bajas es de 1.542.

Ni siquiera los salvó el Día del Padre…

Según la cámara de la Mediana Empresa (CAME) las ventas cayeron un 7,5%. De paso, aprovecharon para advertir que está en riesgo el pago del aguinaldo. El secretario de la Cámara, Vicente Lourenzo, señaló que los comercios condicionaban el cumplimiento del pago del aguinaldo a los frutos del Día del Padre porque “si no hay ventas en el nivel esperado no va a haber recaudación para poder pagar en tiempo y forma”.

En tanto, Héctor Daer, secretario de prensa de la CGT, indicó que más allá del contexto económico, los empresarios tienen “una obligación legal de cumplir con los aguinaldos porque si no, mezclamos las cosas y ponemos a los trabajadores como rehenes. Una cosa es que los comercios y pymes tengan dificultades, pero la variable de ajuste no puede ser el salario porque la crisis es de caída del poder adquisitivo”.

Al respecto, en los últimos 8 meses el salario perdió 10 puntos. Ello explica la baja del consumo del 4,8% en el primer trimestre, según cifras del Banco Central.

Los más perjudicados fueron los trabajadores de la industria y la construcción, quienes atravesaron el período de entre 25 y 27% de inflación con ajustes de tan solo el 8,1%, una pérdida de 15 puntos, de acuerdo a cifras del Ministerio de Trabajo.

Los y las jubilados, pensionados y beneficiarios de la AUH también perdieron poder de compra porque tuvieron un ajuste semestral del 15,35% en marzo y previamente en diciembre $ 400 por única vez para las y los beneficiarios de AUH, jubilados y pensionados con haberes mínimos.

En abril/mayo hubo alguna recuperación salarial porque se firmaron más convenios, pero la canasta de pobreza subió 7,8 % solo en abril, siendo la inflación promedio porteña del 6,5%, acumulando una inflación anual del 40,5%. En mayo subieron combustibles, cigarrillos, precios cuidados, teléfono y otros servicios y en junio las prepagas 15%. En julio subirán otro 5% y aumentará un 60% la tarifa de subte.

En tanto, los últimos convenios se firmaron con alzas de entre el 30 y 35%, en 2 o 3 cuotas, consolidando una pérdida salarial de hasta 12 puntos.

También la canasta que consumen los pobres subió mucho más que lo que aumentaron los precios. Según el economista Roberto Frenkel, entre diciembre de 2001 y 2015, los precios subieron 14 veces, pero la canasta básica alimentaria subió 24 veces, que es lo que define la indigencia. La que define la pobreza, subió 22 veces.

Los datos oficiales de precios de mayo marcan que la inflación sigue en niveles muy altos, a pesar de la retracción del consumo y la caída del poder de compra de la mayoría de la población.

El INDEC debutó con una inflación de 4,2% en mayo, mientras el IPC Córdoba fue de 4,64%, CABA de 5% y Mendoza de 5,09%. Así la medición interanual en Córdoba es del 39,42% y de 44,4% en CABA.

Según Marina Dal Poggetto, del Estudio Bein, el año cerraría en torno al 39% interanual. Para Maximiliano Castillo de la consultora ACM el aumento de los precios en 2016 se ubicaría por encima del 40%, ambos lejos de la pauta oficial del 25%.

Paralelamente han crecido los conflictos laborales un 400% en un año. Más de 3,3 millones de trabajadores participaron en diversas luchas por sus derechos en mayo. En el mismo mes de 2015 fueron 642.950, de acuerdo al informe de la consultora Tendencias Económicas, que también señala que mientras a principios de año las huelgas dominaban el sector estatal por los despidos, desde abril predominan en el privado por el salario.

Críticas de un ex aliado 

El Ministerio de Energía, presentó un pedido de per saltum ante la Corte Suprema de Justicia, solicitando que el máximo tribunal intervenga sobre los amparos que tratan de impedir el incremento de las tarifas en distintos lugares del país.

En una conferencia de prensa, el Jefe de Gabinete, Marcos Peña, hizo una defensa del Ministro de Energía “que está revirtiendo años de malas políticas, de corrupción e ineficiencia del kirchnerismo”.

A pesar de su adicción a las encuestas parece que no tuvo en cuenta la última de la consultora Analogías que indica que la mayoría de la población responsabiliza a Mauricio Macri (39,8%) por el tema que está al tope de las preocupaciones ciudadanas: la inflación, mientras solo el 27,9% lo hizo hacia el gobierno anterior. En febrero, sólo el 25% culpaba a Macri.

A pesar de estos indicadores, el gobierno todavía conserva un crédito de la mayoría de la población. La imagen positiva sigue por encima de los 50 puntos. Esto ocurre a pesar que el 61% piensa que la situación económica está igual de mal o peor que el 10 de diciembre pasado.

A las voces críticas se sumó Hugo Moyano haciendo hincapié en los descuentos salariales producto de la aplicación del impuesto a las Ganancias. “No sé quién es el funcionario que debería hablar, pero los descuentos son un absurdo como todo lo que hace el Gobierno”, advirtió. Además de Ganancias, incluyó la suba de tarifas: “Aumentaron 500% los servicios, les salió mal y tuvieron que dar marcha atrás. Es absurdo hacer eso y después echarle la culpa a un ministro. El responsable de todo es el Gobierno”.

La discusión paritaria sigue abierta. El gremio reclama 42% y la oferta de la principal cámara empresaria, Fadeeac, fue subir los sueldos un 29,5% (un punto y medio más que en la audiencia previa) y descartar de plano cualquier debate sobre el gravamen, por entender que es una exigencia a ser planteada ante el Gobierno o el Congreso. En ese contexto los dirigentes dieron por finalizado el debate y avisaron que definirían medidas de fuerza.

La posibilidad de realizar protestas está acotada desde que, la semana anterior, el Ministerio de Trabajo dictó la conciliación obligatoria por diez días hábiles, con la posibilidad de extender ese plazo. Ante esa situación, Moyano no descarta implementar medidas indirectas como trabajo a reglamento o asambleas informativas que, en definitiva, tendrán el mismo efecto que una huelga. Los sectores en vista son la recolección de residuos y el transporte de caudales. El gremio ya había complicado el abastecimiento de las estaciones de servicio con un paro en el transporte de combustibles.