Venezuela, el títere y el titiritero: Crónica de una pandemia anunciada

Ya pasaron mas de dos semanas desde que se declaró la cuarentena en la República Bolivariana de Venezuela. Desde  acá, si bien cada día que pasa nos entristece la situación mundial, existe también un orgullo por la calidez humana durante los momentos difíciles. La esperanza en la humanidad que ya no es un optimismo iluso sino una realidad material y concreta que se vive día a día.

Por Mateo Munin Prado  desde Venezuela

Estas palabras son escritas desde la Comuna Che Guevara en Tucani Estado Mérida, esta trinchera donde nos tocó realizar la cuarentena terminaron siendo una tierra muy fértil no sólo para el café y el cacao que se produce en grandes cantidades sino también para el cultivo de un pueblo digno y consciente que lucha día a día por el bienestar de su comunidad, de Venezuela, de Nuestramerica y de la humanidad toda.

Y si, parece un poco exagerado pero lo que sucede es que en los momentos de crisis se ve la verdad verdadera, o como decimos por las tierras sureñas, se ve la hilacha, salta la ficha.

Hoy en día tenemos un gran desafío como personas, como seres humanos, tenemos que aprender no sólo a cuidarnos sino fundamentalmente a cuidar a las y los demás. En el contexto de una pandemia que tiene en jaque a todos los países del mundo, que ya se cobró la vida de miles de personas y que, desgraciadamente, todavía no tiene miras a finalizar, crece otra enfermedad, otra pandemia que quizás mas peligrosa, se llama Donald Trump, se llama Bolsonaro. Es un modelo de civilización que no le importa la cantidad de muertes sino la supervivencia de un sistema económico. Se llama egoísmo, violencia, muerte, se llama capitalismo, se llama imperialismo.

¿Y porqué decimos todo esto?- se preguntaran- ¿Es quién escribe un fanático?.  O simplemente, los/as mas alejados/as continuaron escupiendo odio.  La verdad, me gustaría preguntarles algo a ellos/as para que me ayuden a pensar porque realmente no encuentro conceptos ni palabras para describir lo que esta sucediendo.

¿Cómo se le dice a un gobierno que en el medio de una crisis humanitaria, en el medio de una lucha por sobrevivir a una pandemia que ya tiene miles de muertes, se da el lujo no sólo de amenazar a otros Estados y pueblos sino ponerle precio a la cabeza de un presidente legitimo elegido por el pueblo y al mismo tiempo dejar morir a “su” pueblo en la calle?

Les voy a contar cómo se esta viviendo la cuarentena en las tierras de Bolivar y Zamora. En primer lugar, debemos repetir que el pueblo venezolano es un pueblo digno; no sólo porque hace varios años viene sobreviviendo a un bloqueo criminal que les impone el Norte imperial sino porque fundamentalmente en el día a día  miles dan miles de batallas por mejorar la condición de vida de su pueblo.

Hoy, por ejemplo, mientras muchos/as están en cuarentena cuidándose, le toco a la Comuna Che Guevara ganarse el respeto de su pueblo con el reparto de la caja CLAP (Comite local de Abastecimiento y precios); pero también debemos decir que no es sólo la Comuna, sino un Gobierno activo que busca formas de sobrevivir al bloqueo y las pandemias.

Refresquemos un poco qué esta en juego. Sucede que el Gobierno “dictatorial, corrupto y narcotraficante” de Nicolas Maduro decidió que debía darle a toda su población cajas con artículos de primera necesidad totalmente gratuitos para el consumo de alimentos en el marco del bloqueo. Pero qué Dictadura tan rara la que viven estos venezolanos  venezolanas, quizás es por mi costumbre a las dictaduras que asesinan a miles de personas por su ideología, o las que imponen un modelo económico neoliberal para mercantilizar la vida o las que llevan a cabo una guerra para perpetuarse en el poder.

Ahora bien, como contrapartida a la dictadura de Nicolas Maduro, la democracia de Trump, la misma que deja morir a su pueblo en la calle, comenzó una nueva arremetida contra Venezuela. Ya no basta con el bloqueo económico, ahora piden 15 millones por la cabeza de Maduro y hace unos días se conoció un nuevo intento golpista de mano de un grupo de paramilitares colombiano que buscaba cruzar armamento a Venezuela para iniciar acciones militares. Ademas, el Gobierno de Estados Unidos llamó a conformar un “gobierno de transición” y el autoproclamado Juan Guaido, o Juanito Alimaña como lo conocen por aquí salió a apoyar esta nueva arremetida.

Aun así, en Venezuela se respira otro aire. Es que en las tierras de Chavez la humanidad esta mas viva que nunca. Esa humanidad no es de una persona, no es individual, es una practica colectiva que hoy es llevada por las comunas, por trabajadores del Estado, por el Gobierno de Nicolas Maduro y por miles y miles de personas. Al fin y al cabo, lo que esta en juego no es mas que la humanidad como practica colectiva; y ahí nos toca elegir que humanidad queremos -si es que las dos se pueden llamar humanidad-.

¿Queremos una humanidad que valora y fomenta la solidaridad entre los pueblos, el amor, el cuidado a las y los más indefensos, los derechos sociales como cimiento de la sociedad o queremos una (des)humanidad que no piensa en la vida sino en los números y las “perdidas” económicas, una (des)humanidad que no piensa en los derechos sino en los privilegios y el dinero como dios supremo; una (des)humanidad que no piensa en cuidar sino que deja morir gente en la calle y nos dice que si hay 200 mil muertos tenemos que festejar?

No se ustedes, pero yo todavía no pude encontrar el concepto para reflejar todo esto, sin embargo me queda claro cual es la dictadura y cual es la democracia, quién cuida a su pueblo y quién lo condena, quien es el Presidente legitimo y cual es payaso, quien es el Títere y quién el titiritero.